Míchel combina optimismo y realismo en la previa de un duelo que marca el inicio del año
El Girona afronta este sábado 10 de enero de 2026 un partido que pesa más de lo habitual. Montilivi recibe a Osasuna con el objetivo de alcanzar los 21 puntos. El margen es corto y la presión evidente. En la previa, Míchel Sánchez compareció con un tono tan sincero como contenido. El técnico asumió el momento sin rodeos:
“Sabemos lo que nos jugamos y no podemos fallar”, explicó ante los medios.
El mensaje fue claro. No hay espacio para cálculos ni excusas.
Stuani vuelve como líder y referencia en un momento de máxima exigencia colectiva
La mejor noticia llegó con el regreso de Cristhian Stuani. El capitán ha entrenado con normalidad y estará disponible ante Osasuna. Su presencia es decisiva dentro y fuera del campo. En partidos así, su figura pesa.
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“Stuani es nuestro referente, transmite calma y competitividad cuando más lo necesitamos” Míchel lo verbalizó sin matices.
Con las bajas de Abel Ruiz y Portu, su retorno adquiere todavía más valor. El técnico espera que su liderazgo marque el ritmo del equipo. No solo en el área rival. También en la gestión emocional de un encuentro que puede cambiar la inercia del curso.
Echeverri sigue sin ficha y el mercado condiciona la pizarra del entrenador
El contraste llega con Claudio Echeverri. El argentino todavía no puede debutar por una cuestión administrativa. Su inscripción depende de la salida de Solís, que ya no trabaja con el grupo. El escenario mantiene al jugador en espera. Míchel no ocultó su frustración, aunque pidió paciencia.
“Echeverri nos puede dar cosas diferentes, pero ahora mismo no depende de nosotros”, explicó.
El entrenador asume la realidad del mercado. A esta situación se suma un nuevo contratiempo. Ounahi sufre una lesión en el sóleo. Van de Beek continúa fuera. El centro del campo queda muy limitado para un partido de alta exigencia.
Los 21 puntos como frontera psicológica en un Montilivi sin red de seguridad
El objetivo está perfectamente definido. Llegar a los 21 puntos antes del ecuador de la temporada. Míchel fue directo:
“Conseguirlos nos daría aire; no hacerlo nos dejaría en una situación muy justa”.
El técnico no se fía del rival. Alertó del peligro de Budimir y del talento de Aimar Oroz, pese a los problemas de Osasuna como visitante. El plan pasa por ser sólidos y aprovechar el factor campo.
El mercado llegará después. Ahora manda el césped. Montilivi dictará si el Girona comienza el año con alivio o con el descenso respirándole en la nuca.





