El Girona venció al Athletic con solo 8.811 espectadores en Montilivi: la peor entrada en diez meses

Periodista Deportivo |

La lluvia y el horario del mediodía alejaron a 2.560 aficionados respecto al último partido en casa ante el Celta, celebrado 15 días antes

El sábado fue una jornada redonda para el Girona FC en lo deportivo. El 3-0 al Athletic Club con goles de Hugo Rincón y Claudio Echeverri y las 3 paradas de Gazzaniga ante Sancet, Laporte y Guruzeta dejaron una victoria que amplió el colchón sobre la zona de descenso. Sin embargo, Montilivi presentó su peor entrada de la temporada y la segunda más floja de los últimos 33 partidos de liga: solo 8.811 espectadores.

La lluvia y el horario, los dos culpables

El partido se disputó un sábado a las 14:00 horas con lluvia desde primera hora de la mañana. Esa combinación redujo la asistencia en 2.560 personas respecto al último partido en casa ante el Celta, celebrado 15 días antes con 11.371 espectadores.

La lluvia ha sido el factor determinante en las peores entradas de Montilivi en los últimos tiempos. El 5 de mayo del año pasado, con el Girona jugándose la vida ante el Mallorca, solo acudieron 7.721 espectadores. Era lunes por la tarde, había llovido todo el día y el equipo llegaba inmerso en una racha suicida de 4 puntos de 33 posibles. Para los que fueron, valió la pena: el Girona ganó, cortó una racha de 11 jornadas sin vencer y dejó la salvación a un paso, que se certificó matemáticamente la jornada siguiente en Valladolid.

El contexto histórico

Fuera de los partidos de Champions League, en los que la UEFA redujo el aforo a 9.721 por las gradas retráctiles, solo una vez más Montilivi ha bajado de los 10.000 espectadores en liga en los últimos años. Fue en diciembre de 2024 con la visita del Valladolid (9.534), un viernes por la tarde que el Girona resolvió con comodidad por 3-0.

La peor entrada histórica de Montilivi en Primera División sigue siendo el Girona-Rayo Vallecano (2-1) de la temporada 2018-19, disputado en pleno diluvio y en medio de las Fiestas de Sant Narcís, con solo 6.618 personas en las gradas. Curiosamente, el entrenador del Rayo en aquel partido era Míchel, el mismo que el sábado dirigió la goleada al Athletic desde el banquillo local.