Plantilla renovada en El Alcoraz para reinventarse en la Segunda Divisón. Acá, te contamos los 15 movimientos del equipo azulgrana en el mercado.
El mercado invernal marca un antes y un después en el Huesca, obligado a reaccionar con rapidez. Hundido en la zona baja y con un vestuario sin pulso, el club ha optado por el bisturí: siete altas y ocho salidas que han redefinido el equipo de Bolo.
La profunda sacudida en El Alcoraz para reactivar creencias y agarrarse a la permanencia en la Hypermotion comenzó por aligerar cargas, reforzar el corazón del once y sumar perfiles curtidos, incluso con kilometraje internacional. El peaje llega en los costados, un punto débil en el azulgrana.
Miguel Mur y AMG indicaron que cada una de las siete incorporaciones ha sido consensuada con el entrenador. «Hemos ido de la mano con el míster», recalcó la dirección general, enviando un mensaje de unidad interna que busca tranquilidad en medio de una deriva deportiva.
La reconstrucción para salvarse
El Huesca ha puesto el foco en el centro del campo con el regreso de Jaime Seoane, llamado a mandar con balón y galones. A su lado emerge la figura de Michael Agbekpornu, un pivote ganhés físico y de largo recorrido que llega para dar estabilidad a la sala de máquinas.
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El mercado se completa con velocidad y desborde por fuera gracias a Ignacio Laquintana, talento charrúa que llega desde el Santos. A la ecuación se suman Aghama (cedido del Cádiz), Cantero (última experiencia en Polonia) y Escobar (ya marcó un gol en Huesca) como inyección de frescura y hambre. Mientras que Joaquín Fernández aterriza desde la MLS para sumarse al eje defensivo.
Los adioses necesarios
El capítulo de despedidas ha sido tan determinante como el de llegadas. Las salidas de Ángel Pérez e Iker Kortajarena bajo la ejecución de las cláusulas marcaron la hoja de ruta de un enero intenso.
Más allá de esos adioses forzados, enero dejó un reguero de ajustes medidos entre lo deportivo y lo económico. Se activaron las salidas de Manu Rico y Albarracín, finalizó la cesión de Hugo Pérez, se cerró la etapa de Arribas y salieron a préstamo Chatiliez y Ntamack.
Con estos movimientos, el azulgrana redujo drásticamente su plantilla, inicialmente con 29 futbolistas. Ahora sí, Bolo podrá repensar esquema y nombres para enderezar el barco del Huesca.El objetivo: alejar el peligro del descenso, latente durante toda la primera parte de la temporada.





