Los laterales le provocan un quebradero de cabeza al entrenador, entre la improvisación y la apuesta por la polivalencia de la plantilla.
La SD Huesca camina sobre una grieta que nace por los carriles. Alonso y Abad han pasado a estar en el foco de una afición que empieza a perder la paciencia, con la sensación de que el equipo se queda corto por fuera. En El Alcoraz crece la idea de un tramo decisivo cuesta arriba.
El club intentó corregir el rumbo en invierno, pero el mercado no dio soluciones. Juanjo Nieto fue una opción real para la derecha, frenada por un salario inasumible, mientras que en la izquierda no apareció ningún perfil que convenciera.
Tras la última derrota en El Molinón, Jon Pérez Bolo no ocultó su enfado por la fragilidad defensiva y las miradas volvieron, una vez más, a las bandas. No obstante, el entrenador azulgrana deberá resolver con lo que tiene en casa.
Ingeniería interna para tapar las grietas
La irrupción de Joaquín en el eje abre un abanico de ajustes con efecto dominó. Carrillo, a gran nivel, podría caer al lateral derecho para aportar la solidez que no han garantizado Abad ni Alonso, mientras Jordi Martín regresaría al carril izquierdo.
Bolo también contempla el recurso de Javi Mier como solución de urgencia. Su compromiso y peso en el vestuario le convierten en un comodín para escenarios de máxima exigencia. A ello se suma el regreso de Ro Abajas, que volvió a tener minutos tras meses en el ostracismo.
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Bolo no mejora a Guilló
Jon Pérez Bolo aún no ha logrado provocar el efecto esperado desde su llegada al banquillo de la SD Huesca. La irregularidad se mantuvo como hilo conductor del curso y, pese a dirigir un partido menos, su impacto real apenas alteró el paisaje competitivo del equipo.
La apuesta por un Huesca más ordenado no ha terminado de cuajar en los doce encuentros ligueros bajo su mando. El balance: tres victorias, tres empates y seis derrotas, retrata una reacción tibia tras relevar a Sergi Guilló en plena deriva.
Con un partido más, Guilló firmó cuatro triunfos, tres empates y seis derrotas antes de caer en noviembre.
Ceuta, el próximo obstáculo
El panorama se enturbia más aún con la tabla. Los oscenses marchan decimonovenos con 27 puntos y en zona de descenso. El próximo domingo recibirán al Ceuta, que llega con la ilusión de meterse en zona de playoffs.





