SD Huesca rescata un empate de orgullo ante el Racing de Santander y cierra el año compitiendo de tú a tú con el líder

Periodista Deportiva | | Actualizado:

El punto de garra de la SD Huesca frente al Racing de Santander refuerza la fe del Alcoraz antes del parón invernal

La SD Huesca cerró el año con un empate que vale más de lo que dice la clasificación. Ante el Racing de Santander, líder de la categoría, el conjunto azulgrana sostuvo un pulso exigente, sobrevivió a los momentos de dominio rival y encontró premio desde el balón parado. Jorge Pulido firmó el 1 1 en el tramo final y convirtió El Alcoraz en un ejercicio de resistencia colectiva. No fue brillante, pero sí honesto y competitivo.

El punto refuerza una dinámica anímica necesaria para un equipo que vive cada jornada al límite. Frente a un rival con más pegada y oficio, el Huesca no se escondió y sostuvo el plan hasta el último minuto.

Un primer acto exigente donde el líder golpea primero y obliga al Huesca a remar a contracorriente

El Huesca salió intenso, especialmente por el costado derecho, donde Ángel Pérez fue un incordio constante. Sus centros encontraron a Enol, aunque sin el acierto necesario para abrir el marcador. El Racing de Santander, incómodo al inicio, fue ajustando su juego con envíos largos y acciones a balón parado, explotando el físico de Jeremy y la calidad de Andrés Martín.

Los minutos centrales del primer tiempo fueron de sufrimiento azulgrana. El Racing controló la posesión y generó sensación de peligro, aunque sin ocasiones claras. Cuando el Huesca parecía equilibrar el duelo, llegó el golpe visitante. En el minuto 38, una transición sencilla acabó con el centro de Mario Gaspar y el remate limpio de Jeremy para el 0 1. Un castigo duro antes del descanso.

El balón parado como refugio y Pulido como símbolo de un empate trabajado hasta el final

Tras el descanso, el guion se mantuvo. El Huesca empujó con más corazón que precisión y el Racing aceptó replegarse, esperando su momento. Ángel Pérez volvió a ser el faro ofensivo, aunque la claridad en los metros finales siguió siendo escasa. Dani Jiménez sostuvo al equipo con una intervención clave en una falta peligrosa que pudo sentenciar el choque.

Con los cambios, Jon Pérez Bolo buscó energía y presencia aérea. El equipo creyó hasta el final y encontró premio en el escenario más coherente con el partido. En el minuto 78, Jorge Pulido ganó su duelo en un saque de esquina botado por Sielva y cabeceó a la red el empate. El Alcoraz empujó en los minutos finales, incluso rozó el 2 1, pero el fuera de juego frenó la euforia.

El empate deja al Huesca con la sensación de haber competido de verdad ante el líder. No fue un punto brillante, pero sí uno de esos que construyen equipos.