La UEFA refuerza su combate global contra la piratería y promete terminar con las retransmisiones ilegales.
La UEFA pisó a fondo en su firme cruzada contra la piratería audiovisual. El ente madre del fútbol europeo selló una alianza estratégica con la Coalición contra la Piratería (CAP), un actor clave en la región Asia-Pacífico, donde la apropiación ilegal de retransmisiones deportivas sigue siendo un problema desbordante.
El objetivo es claro: blindar sus contenidos y proteger a los socios que pagan por emitir el mejor fútbol del continente.
El acuerdo permitirá una ofensiva coordinada, desde bloqueos de webs hasta acciones legales específicas, apoyándose en inteligencia e investigaciones especializadas que faciliten ir un paso por delante de las mafias digitales.
En ese contexto, la UEFA se suma al CUII, el centro alemán de referencia en la lucha antipiratería, que impulsa bloqueos rápidos y efectivos gracias a una cooperación transversal entre instituciones.
CONMEBOL, el espejo
Hace tres semanas, La Confederación Sudamericana de Fútbol, presidida por el paraguayo Alejandro Domínguez y la Alianza Contra la Piratería Audiovisual (ALIANZA) anunciaron una asociación estratégica destinada a intensificar las acciones antipiratería y proteger los derechos audiovisuales del fútbol sudamericano.
En esa línea, el organismo europeo liderado por Aleksander Ceferin, imita la acción del Cono Sur y refuerza su presencia en uno de los mercados clave de Europa para mantener su posición en la primera línea de la batalla por proteger el fútbol en la era del consumo digital.
«La alianza regional de los principales titulares de derechos deportivos y de medios de comunicación tiene como objetivo frenar la piratería digital mediante la aplicación coordinada de la ley», afirmó la UEFA mediante un comunicado.

LaLiga y la Premier, ejemplos preocupantes
Javier Tebas lleva tiempo levantando la voz contra un enemigo que no entiende de fronteras: la piratería futbolística. El presidente de LaLiga insiste en que el fenómeno ya no es una anomalía española, sino una amenaza global que erosiona el valor del producto.
El problema se disparó incluso en la Premier League, el campeonato que presume de ser el más potente del planeta. Un estudio reveló que un 9% de los adultos británicos consumió retransmisiones ilegales en los seis meses previos a octubre de 2025, una cifra que representa a 4,7 millones de personas.




