El equipo de García sostiene su pulso con Deportivo y Racing gracias a su pegada inicial y a una segunda parte de resistencia inteligente
La UD Las Palmas volvió a lo más alto de LaLiga Hypermotion tras vencer 2-1 a un Albacete Balompié que reaccionó tarde, pero lo suficiente como para convertir el tramo final en un examen de carácter. El conjunto amarillo resolvió el partido con pegada, con calma y con un control que marcó buena parte del primer tiempo, apoyado en los tantos de Manu Fuster y Milos Lukovic.
El golazo lejano de Jon Morcillo, desde casi medio campo, agitó una noche marcada por la lluvia y un ambiente eléctrico en el Estadio de Gran Canaria. Entre la eficacia local y el empuje visitante se construyó un duelo que mantiene a Las Palmas en plena pugna por el liderato.
El encuentro empezó con un detalle simbólico: ningún futbolista isleño en el once amarillo, mientras que el Albacete alineó a dos jugadores nacidos en la isla, Raúl Lizoain y Jefté Betancor. Este último tuvo la primera ocasión clara del partido, aunque la respuesta de Las Palmas fue un golpe directo al marcador gracias al tanto de Manu Fuster en una jugada ensayada que dejó sin marca al centrocampista dentro del área pequeña.
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Las Palmas golpea con eficacia mientras controla el ritmo de un Albacete intermitente
El conjunto de Luis García manejó el partido con su habitual paciencia, durmiendo el ritmo y castigando cada pérdida rival. La conexión entre Amatucci, Manu Fuster y Lukovic volvió a funcionar con precisión quirúrgica. El serbio, sin apenas ángulo, definió al primer palo para poner el 2-0 y abrir una distancia que parecía definitiva. El Albacete apenas inquietó en la primera parte, salvo por un lanzamiento de falta de Morcillo que obligó a Horkas a estirarse.
Un segundo tiempo más abierto y un gol que despertó al Albacete
La lesión de Pejiño complicó la fluidez amarilla tras el descanso. El Albacete ajustó su presión, encontró mejores recepciones por fuera y tuvo su primera ocasión seria con un disparo de Dani Escriche que se estrelló en el poste. Minutos después, llegó el gol de la noche: un zurdazo de Morcillo desde más de cuarenta metros que sorprendió adelantado a Horkas y que puso el 2-1, encendiendo un tramo final lleno de tensión.
El debut de Alberto Morientes, sobrino de Fernando Morientes, añadió un punto emocional para el Albacete, que acumuló centros y balón parado, pero sin generar ocasiones claras para empatar. Las Palmas resistió con orden, defendió los metros finales con solidez y se sostuvo en su capacidad de gestionar ritmos y segundas jugadas.
Liderato provisional y señales de un equipo que sabe sufrir cuando toca
La UD Las Palmas cerró otra victoria de oficio, con pegada y una madurez competitiva cada vez más evidente. El pulso por el liderato con Deportivo y Racing continúa, pero los amarillos demostraron que saben sobrevivir incluso en partidos que se complican por detalles. En una noche donde brilló el control primero y el sufrimiento después, el liderato vuelve a teñirse de amarillo.




