La goleada visitante desató cánticos de protesta, dudas sobre el proyecto y una sensación de crisis que se agudiza en Butarque
El CD Leganés vivió una de sus noches más turbulentas tras caer 0-3 ante la UD Almería en Butarque, un golpe que activó una reacción inmediata de la grada. Los aficionados, frustrados por el rendimiento reciente y por la fragilidad mostrada en casa, dedicaron una sonora pitada al equipo y corearon con insistencia “¡Paco vete ya!”. El clima terminó de romperse tras el 0-2, cuando la tensión se mezcló con la resignación en un estadio que exigió también cambios en la directiva.
El duelo empezó con un plan ambicioso del Leganés y con un aviso claro: un mano a mano de Duk que pudo cambiar el partido. Pero esa ocasión fallida fue el preludio de un castigo severo. Adri Embarba soltó un derechazo desde treinta metros que sorprendió a Juan Soriano, un golpe emocional que dejó al Lega sin respuestas durante demasiado tiempo. El Almería, paciente y sólido, fue poco a poco imponiendo su ritmo.
El Almería exhibe oficio, pegada y un plan fiable que lo impulsa hasta la segunda posición
El conjunto de Rubi llegó a Butarque con una racha notable y con la confianza que dan cuatro victorias seguidas. Encontró espacios, supo castigar los errores y manejó las fases de sufrimiento sin desorden. Esa solidez permitió que el segundo tiempo fuera una prolongación de su plan: esperar la oportunidad y golpear con precisión.
Chirino y Puigmal hundieron al Leganés en un tramo final sin respuesta
El 0-2 nació de una acción individual de Daijiro Chirino, que encaró a Naim García y lo superó antes de cruzar el disparo. El gol fue una losa para un Leganés que había arrancado la segunda parte con otra ocasión clarísima, un cabezazo de Seydouba Cissé que Andrés Fernández neutralizó con una parada salvadora. Desde ahí, el partido se instaló en una dinámica donde el Almería parecía cómodo y el Lega, desbordado emocionalmente.
La sentencia llegó en el minuto 89, cuando Arnau Puigmal, en un contragolpe preciso, firmó el definitivo 0-3. El VAR había anulado antes un tanto de Embarba por fuera de juego de Patrick Soko, pero ni siquiera esa acción frenó la inercia rojiblanca. La clasificación explica el contraste: el Almería ya es segundo con 28 puntos y nueve jornadas sin perder, mientras el Leganés se aleja de sus objetivos y aumenta su incertidumbre.

Paco López queda señalado en un Leganés que perdió control, confianza y conexión con la grada
La grada pidió de forma directa la salida del técnico tras semanas de resultados irregulares y sensaciones pobres. La falta de contundencia en áreas, los desajustes a la espalda y la desconexión en los momentos clave alimentan una preocupación creciente. La gestión del ruido externo será, a partir de ahora, un desafío tan grande como el rendimiento deportivo. El Leganés no solo perdió un partido: perdió estabilidad en un momento delicado de la temporada.




