El mediocampista hondureño podría estar viviendo sus últimos días en España. Los granotas se aferran a una gran venta para sanear sus debilitadas cuentas.
El futuro de Kervin Arriaga está a punto de dar un salto impactante en las próximas semanas. El misilito, pieza fundamental en el proyecto de Luís Castro, es observado de cerca por equipos de Italia y la Premier League. En el Ciutat de València ya perciben el final del centroamericano con la camiseta azulgrana.
El último equipo en sumarse en la puja por el mediocampista es el Atalanta. Desde Italia, señalan que enviados de Bergamo estuvieron siguiendo de cerca al futbolista en el último partido entre el Levante y Espanyol. Las impresiones fueron gratas y podrían deslizar una oferta en los días venideros.
Genoa se postula oficialmente
Italia aprieta por Arriaga. Según el periodista Matteo Moratto, el Genoa sigue de cerca al hondureño y prepara una ofensiva cercana a los 5,5 millones de euros, según ha trascendido, una cifra fija que podría crecer con variables.
Con contrato hasta 2028, el centrocampista es considerado estructural en el proyecto granota. Aun así, los genoveses podrían mover ficha esta semana, empujado por una petición expresa del entrenador Daniele De Rossi.
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En Orriols no atraviesan su mejor momento económico tras cerrar el último ejercicio con pérdidas significativas, y una venta aliviaría las cuentas. Pero el mensaje interno es firme: Arriaga no está en liquidación. El club lo valora en torno a los 15 millones y recuerda que su cláusula asciende a 20 millones.
OK para el Bernabéu
En medio de las ofertas, el centrocampista de 28 años pasó las pruebas médicas tras retirarse con molestias en el último partido. De esta manera, Castro contará con el eje en la sala de máquinas para visitar al Real Madrid, con la premisa de sumar puntos para evitar hundirse en el descenso.
Ya hay sucesor si se va Arriaga
El Levante no quiere apurar enero y acelera para reforzar el centro del campo. Tras el regreso de Paco Cortés, el nombre que toma fuerza es el de Ugo Raghouber, mediocentro francés de 22 años llamado a poner orden y pausa. Su escaso protagonismo en el Lille (153 minutos en tres partidos oficiales) abre una puerta que Orriols quiere cruzar ya.
La operación se perfila como una cesión. Raghouber cuenta con el aval de Luís Castro, que ya lo convirtió en pieza clave en el Dunkerque, con el que alcanzó las semifinales de la Copa de Francia. La operación sería independiente de la posible venta de Arriaga.





