Adrián Niño firma un regreso al once que reactiva su papel en los planes del entrenador

Periodista Deportivo |

Adrián Niño rescata al Málaga en el estreno de Funes en el banquillo. El delantero lleva siete gritos en la temporada.

El Málaga firmó una actuación gris ante el Mirandés, un partido que tuvo más atención en las gradas por los pitidos a la cúpula directiva. Sin embargo, emergió una chispa ilusionante en el césped. La primera foto del ciclo de Funes dejó un nombre propio subrayado: Adrián Niño.

Doblete para salvar el estreno de Funes

El ariete roteño irrumpió en apenas dos minutos para firmar un doblete que ya es récord del club. El primero, una bomba a la escuadra tras un servicio milimétrico de Dotor, condensó su instinto felino y su precisión quirúrgica en el área.

El segundo tanto fue puro olfato: una acción que Joaquín Muñoz peleó hasta el final y que Niño cazó con viveza. Dos golpes certeros que apagaron de golpe el runrún que sobrevolaba La Rosaleda.

Gol al toque

Las siete dianas del atacante de 21 años en este curso tienen un sello muy particular: todas al primer toque. Tres en Liga, tres en pretemporada y otro con la Sub-19, siempre sin activar el control.

Él mismo lo confesó tras el partido: “Es una de mis grandes virtudes”. Ese registro conecta inevitablemente con la mítica campaña de Hugo Sánchez en el 89-90, cuando el mexicano elevó el arte del primer toque a una religión goleadora.

EGD Málaga
Málaga logró un agónico y necesario triunfo en un ambiente caldeado en La Rosaleda

Ambiente caliente en La Rosaleda

Durante gran parte del encuentro ante Mirandés, la afición boquerona hizo foco en el sector de la cúpula directiva del club. Hubo pitidos y cánticos en contra de Loren Juarros principalmente por la salida de Pellicer y la contratación de Funes.

En ese contexto, el sábado los anexos del estadio amanecieron con pintadas en contra de los directivos. El aire está espeso en Málaga.

La apuesta fuerte de los boquerones

La llegada de Niño a La Rosaleda no fue casualidad: el Málaga desembolsó 400.000 euros para hacerse con él siete años después de su último traspaso.
La delantera, se convirtió en terreno premium con Niño, Chupete (ya con cuatro goles) y Eneko Jauregi sumando otro puñado de tantos.

El ex Atlético, que arrastró una lesión de tobillo mal gestionada y un mes y medio de incertidumbre, vuelve a escena con el depósito aún a medias, pero creciendo a cada partido. Pellicer apenas pudo disfrutarlo; Funes, en cambio, ya tiene un argumento poderoso en su libreta.