En una final escandalosa, Senegal le arruinó la fiesta a Marruecos en Rabat y se consagró campeón. Tras el final, los locales incurrieron en actitudes nefastas.
La caída de Marruecos ante Senegal en la final de la Copa África va mucho más allá de una derrota en el césped. Es el reflejo de una gestión desordenada en un contexto donde la élite exige control, templanza y liderazgo institucional tanto como talento.
En 2026, el fútbol castiga los vacíos de mando con la misma crudeza que los errores defensivos. Y Marruecos, bajo la lupa de la FIFA por su papel en el Mundial 2030, dejó una imagen inquietante justo cuando más debía proyectar solvencia ante un escenario de máxima envergadura.
Un final para la historia… por lo escandaloso
El encuentro saltó por los aires cuando el colegiado señaló en la prolongación del segundo tiempo, en el minuto 98, un polémico penalti. Otra vez el VAR protagonista en un momento culminante.
La decisión arbitral provocó que la selección de Senegal se marchara del campo para después volver por el empuje, o reto, de Mané. Brahim tuvo en sus pies un gol para quedar en los capítulos grandes del fútbol marroquí, pero lanzó una Panenka que terminó en las manos del portero Mendy.
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En la prórroga, los Leones de Teranga conquistaron el título con un golazo de Pape Gueye.
El bochorno se extendió hasta la sala de prensa
Había pasado más de una hora desde el pitido final y la ceremonia ya era historia, pero la sala de prensa seguía en ebullición. La entrada de Pape Thiaw, seleccionador de Senegal, encendió los ánimos de los periodistas marroquíes, que le recibieron con abucheos y gritos. Inconcebible.
La escena terminó de desbordarse con la llegada de los informadores senegaleses, que respondieron con aplausos y elevaron la tensión. Hubo cruces verbales, amagos de boicot y un ambiente irrespirable que acabó por dinamitar la comparecencia.
Thiaw, el gran ganador de la noche, optó por marcharse sin hablar, dejando una imagen tan tensa como impropia de una final continental en un país que en 4 años será sede de una Copa del Mundo.





