El Barcelona sale vivo de Newcastle pero llega tocado al partido más importante de la temporada

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Cubarsí y Gerard Martín salvaron el resultado. El centrocampo se diluyó sin balón y Lewandowski ya no compensa

El Barcelona se fue de St. James’ Park con un empate que vale oro y con una imagen que preocupa. El gol de Yamal en el minuto 95 es un premio gigantesco para lo que se vio sobre el césped. Salir vivos de Newcastle ya es mucho. Pero hay que hablar de lo que pasó durante los 94 minutos anteriores.

El cansancio copero sigue pasando factura

Antes de entrar en el análisis técnico hay que poner el contexto encima de la mesa. Gran parte de los problemas que arrastra este Barcelona vienen del sobreesfuerzo realizado en Copa. Era muy difícil, se intentó y casi se consiguió, pero el equipo llegó mermado físicamente a los partidos siguientes. El Athletic lo supo y propuso un correcalles. El Newcastle lo supo también y planteó un partido a carreras constantes. En condiciones físicas normales, el partido hubiera ido por otros derroteros.

Dicho esto, el físico no explica todo. Porque ayer el equipo hizo un partido sólido en defensa, malo en el centro del campo y paupérrimo en ataque.

Cubarsí y Gerard Martín, los únicos culpables del 1-1

Pau Cubarsí y Gerard Martín son los responsables directos de que el Barcelona se marchara con solo 1 gol en contra. Partido muy sólido de los 2. Ahora se entiende mejor por qué Araújo jugó de lateral: sin Eric García, esta dupla es lo mejor que tiene el equipo en el centro de la zaga.

El problema es que Araújo en la banda de Yamal lo dobló 0 veces. Y eso, para un extremo que vive de los uno contra uno, es casi una condena. Yamal terminó el partido sin conseguir ni 1 regate, algo que no había ocurrido nunca en su carrera. No estuvo fino, pero tampoco tuvo ayuda.

El centro del campo, territorio del Newcastle

El equipo se vio superado en la zona de creación. Se jugó a lo que el Newcastle quería: un partido sin control, sin balón, sin pausa. Pedri lo intentó, pero tuvo que ser él quien bajara a recibir, quien construyera y quien calmara las cosas. Lo consiguió durante un tramo. Cuando salió, todo se fue al traste. Bernal estuvo flojo y Fermín desapareció por completo del partido.

Lewandowski ya no compensa

Lewandowski es la sombra de lo que fue. Ayer tenía una sola función: recibir de espaldas y ganar los duelos aéreos. No lo consiguió. Pedri le recriminó que no bajara a recibir los balones. Vive en una isla y es ajeno al equipo. Si le cae un balón en el área lo puede meter, pero no compensa lo que le resta al juego colectivo. La solución no puede ser Ferrán. Y si lo es, hay un problema estructural que Laporta dijo que no era prioritario. Pues bien, ahora lo es.

Araújo y la carrera que no tiene explicación

El gol encajado en el minuto 87 tiene muchos padres, pero la carrera de Araújo hacia arriba en el 85, con el marcador a 0-0 y el equipo físicamente mermado, no tiene explicación táctica. En el fútbol se aprende desde pequeño: si no puedes bajar, no subas. Y si subes y eres el responsable de una banda, bajas como un poseso cuando el equipo pierde la pelota. No al trote mirando al cielo.

El miércoles en el Camp Nou, con 62.000 personas

Quedan 4 días para el partido ante el Sevilla y hay margen para rotar. Xavi Espart se ha ganado minutos. El equipo está a 4 del Madrid y juega en casa. Pero lo que importa de verdad llega el miércoles siguiente: la vuelta ante el Newcastle en el Camp Nou con 62.000 personas y el 1-1 de la ida.

El Newcastle va a proponer exactamente el mismo partido. Un partido a carreras, sin balón, sin control. Más vale llegar con energía porque en fútbol, ayer, el Barcelona no estuvo a años luz del rival, aunque en condiciones normales debería estarlo.