Griezmann se va o se queda: todo depende del dinero y de salir por la puerta grande

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El Orlando City le ofrece ser jugador franquicia en marzo, pero el francés no quiere marcharse por la puerta de atrás con la Copa y la Champions en juego

Antoine Griezmann tiene una decisión que tomar antes del 26 de marzo, fecha en que cierra el mercado de la MLS. El Orlando City le ha presentado una propuesta formal de tres años y le ha puesto sobre la mesa un argumento difícil de ignorar: si se va ahora, puede convertirse en jugador franquicia y cobrar más dinero del que ingresaría con un contrato normal en verano. Si espera, la cifra baja.

Ahí está el dilema. No es deportivo. Es económico.

El Atlético insiste: es importante, tiene contrato y no se va

Desde el Atlético de Madrid el mensaje es unánime y repetido. Mateu Alemany: «Griezmann es jugador del Atlético de Madrid, tiene dos años y medio de contrato y es un jugador importante para el club». Simeone: «Hablamos con Antoine, sabe lo importante que es para nosotros, no hay que meterle presión ni hablar de más». El club no quiere que se vaya. El entrenador no quiere que se vaya. Nadie quiere que se vaya pero la decisión es solo de Griezmann.

La tentación de la MLS: más dinero ahora que en verano

El periodista Matteo Moretto lo resumió con claridad en Radio Marca: «Le han dicho que si se va en marzo puede convertirse en jugador franquicia y darle más dinero de lo que va a cobrar con un contrato normal. Es un tema económico». Los emisarios del Orlando City viajaron a España, presentaron la oferta formal y el francés dio su visto bueno inicial, aunque pensando más en verano que en marzo.

Lo que ha cambiado el escenario es esa diferencia económica entre irse ahora o esperar. A 34 años, con el ocaso de su carrera en el horizonte, ese argumento tiene un peso real.

El factor sentimental: quiere salir por la puerta grande

Sin embargo, Moretto apunta también a un freno emocional que podría retener a Griezmann en el Metropolitano hasta final de temporada: «Mi sensación es que se puede quedar porque quiere salir por la puerta grande y bien». El francés sabe que es una leyenda rojiblanca y no quiere que su adiós quede asociado a una salida precipitada en marzo con la temporada a medias.

Y el calendario puede ser determinante. Antes del 26 de marzo, el Atlético sabrá si ha regresado a una final de Copa del Rey trece años después y si ha eliminado al Tottenham en los octavos de la Champions. Si el equipo sigue vivo en ambas competiciones, la tentación de vivir esas noches desde dentro puede pesar más que cualquier oferta económica.

La operación con fecha de caducidad

El 26 de marzo es la fecha límite. Antes de ese día, Griezmann habrá decidido si adelanta su sueño americano por dinero o si prefiere escribir las últimas páginas de su historia rojiblanca antes de cruzar el Atlántico. Dos razones poderosas tirando en direcciones opuestas. Una económica. Otra sentimental.

En el Atlético de Madrid, esperan y confían. Pero la pelota está en el tejado del francés.