El técnico dejó a Oso en el banquillo y alineó a Maupay como delantero titular en un planteamiento que desató la indignación en Nervión desde el primer minuto
El Sevilla FC volvió a perder en el Ramón Sánchez-Pizjuán. El 0-2 ante el Valencia CF deja al club hispalense a solo 3 puntos de los puestos de descenso en uno de los momentos más delicados de la temporada. Pero más allá del resultado, lo que ha encendido las alarmas en Nervión es el planteamiento de Matías Almeyda, duramente cuestionado por una afición que ha agotado la paciencia.
El once que nadie entendió
La primera polémica llegó antes de que comenzara el partido. Almeyda decidió alinear a Maupay como delantero titular dejando a Akor en el banquillo, una decisión que no convenció a nadie en las gradas. Tampoco gustó que Oso, considerado por buena parte de la afición como el jugador más determinante del Sevilla esta temporada, arrancara como suplente.
A eso se sumó la presencia de Suazo y Alexis en el once, habituales en los planes del técnico pese a un rendimiento irregular que no justifica su titularidad continuada. El resultado fue un equipo sin chispa, sin profundidad y sin capacidad para generar peligro ante un Valencia que supo leer el partido desde el principio y aprovechó cada error local.
Hugo Duro y Ramazani sentencian antes del descanso
El Valencia golpeó primero con un tanto de Hugo Duro tras un rechace dentro del área. El delantero, que acumula 9 goles esta temporada con una conversión del 75% en sus disparos a portería, no falló. Antes del descanso, Ramazani sentenció a la contra y dejó el partido visto para sentencia. El Sevilla no encontró reacción en ningún momento de la segunda parte.
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La afición estalla en redes
Tras el pitido final, las redes sociales se convirtieron en un termómetro de la indignación sevillista. «Lo de Almeyda es para hacer un documental», escribía un aficionado. «La alineación parecía hecha por un rival», ironizaba otro. Varios perfiles coincidían en calificar el once de «1 sobre 10» y el planteamiento de «despropósito absoluto».
El mensaje más repetido fue uno solo: «Almeyda debería estar fuera ya.» Algunos aficionados fueron más allá y pidieron nombres concretos para sustituirle y dar un giro urgente al rumbo del equipo. La sensación generalizada es que cuando un entrenador antepone sus ideas al sentido común del partido, el equipo lo paga con puntos. Y el Sevilla no está en posición de seguir pagando ese precio.
Tres puntos del descenso y el margen agotado
La situación clasificatoria es crítica. Con esta derrota, el Sevilla se queda a 3 puntos de los puestos de descenso en una temporada que prometía ser de transición pero que ha derivado en una lucha por la permanencia que nadie en Nervión esperaba. La presión sobre el banquillo es máxima y la plantilla no termina de dar señales de reacción.
El sevillismo vive días de preocupación real. Y la sensación en Nervión es que el margen de error, si es que quedaba alguno, se ha agotado por completo.





