Osasuna llega en racha favorable en El Sadar al duelo con los bermellones. La buena nueva: el regreso del mago de Arazuri.
La visita a Mestalla dejó al descubierto una realidad que en Pamplona conocen bien. Sin Aimar Oroz, el engranaje ofensivo pierde chispa y claridad. La derrota por 1-0 fue aún más elocuente por un dato inédito en la temporada: ni un solo disparo entre los tres palos para el equipo de Lisci.
La baja del mediapunta, sancionado por acumulación de amarillas tras la polémica acción ante Vinícius Júnior, dejó al equipo sin brújula en ataque. Los rojillos apenas inquietaron y se marcharon de Valencia sin esa sensación de amenaza que habían mostrado en las jornadas anteriores.
El horizonte, sin embargo, vuelve a iluminarse para el conjunto navarro. Oroz ya ha cumplido su sanción y estará disponible para el próximo compromiso en El Sadar. Allí espera el Mallorca, equipo que marca ahora la frontera del descenso y que llega con el estreno en el banquillo de Martín Demichelis.
El vacío de Aimar Oroz desnuda a Osasuna
La lesión en la fascia plantar del pie izquierdo apartó a Aimar Oroz de los terrenos de juego durante casi dos meses, y el rojillo lo sintió de inmediato. En ese tramo llegaron tropiezos en La Cerámica y en el Metropolitano, además de caídas ante Celta y un empate frente al Elche. No es casualidad: cinco de las once derrotas ligueras del curso coincidieron con su ausencia.
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El patrón se repite incluso cuando el mediapunta no parte de inicio. Sin él desde el primer minuto, Osasuna firmó un 0-0 ante el Oviedo, perdió ante el Sevilla y volvió a empatar contra el Villarreal en El Sadar. Cuando el 10 no marca el ritmo desde el primer minuto, el ataque rojillo pierde claridad.
La racha que ilusiona
El fortín de El Sadar atraviesa uno de sus momentos más fértiles: Osasuna encadena ya 33 partidos de Liga marcando en casa, una racha construida bajo tres técnicos (Jagoba Arrasate, Vicente Moreno y Alessio Lisci) y con 13 goleadores. Solo el PSG de Luis Enrique mejora el registro con 44 encuentros seguidos anotando en su estadio.
Un rival con urgencias y estrenos
Mañana, el equipo del romano Lisci se medirá ante un Mallorca que llega golpeado y renovado. El bermellón se ancla en la zona de descenso (24 puntos) y no conoce el triunfo desde hace cuatro partidos. Además, aterriza en Navarra con la novedad del debut de Martín Demichelis en el banquillo.





