La respuesta competitiva del equipo devuelve oxígeno en una noche clave ante el Levante (2-0)
La noche devolvió a Osasuna una mezcla de calma, convicción y energía competitiva que llevaba semanas buscando. El triunfo por dos a cero ante el Levante UD permitió a Alessio Lisci expresar alivio y orgullo en un duelo que definió como uno de esos partidos intensos que exigen tensión y carácter. Explicó que no había margen para los sentimientos frente a su antiguo club y que este tipo de escenarios le motivan especialmente. Celebró además un golpe de fortuna en el primer tanto, algo que el equipo necesitaba para empezar a cambiar dinámicas.
“Hemos tenido suerte de que el tiro de Rubén pegue en un jugador y vaya a puerta, luego Boyomo salva una… Hemos sabido jugar bien el partido”, destacó.
El análisis táctico muestra ajustes complejos en un ambiente que dificultaba las órdenes
El entrenador detalló que el Levante aprovechó espacios en la banda izquierda y que el ritmo del partido dificultó corregir de inmediato. Aseguró que el descanso permitió reordenar al equipo y que la desorganización inicial dejó de ser un problema tras la reanudación. La intensidad del ambiente en El Sadar complicó la comunicación, un factor que Lisci interpretó como parte del valor emocional de la victoria.
Ajustes marcados por molestias físicas y decisiones obligadas en plena batalla
Algunos cambios llegaron por molestias inesperadas. Boyomo generó la mayor preocupación por su rodilla. El resto fueron incidentes menores. Lisci subrayó la unión del vestuario y destacó un gesto colectivo tras una acción de Becker que, según dijo, simboliza el compromiso del grupo.

La visión del entrenador sobre el mercado y la importancia de centrarse en competir
Cuestionado por la ventana invernal, el técnico fue claro al señalar que ahora mismo no es su prioridad. Recordó que competirán con los jugadores disponibles y que su único foco es que Osasuna siga creciendo en resultados y confianza. Insistió en que la plantilla es la protagonista y que su papel es acompañar ese proceso.
La victoria no solo suma puntos, sino que refuerza la identidad de un equipo que necesitaba creer nuevamente en sí mismo. También libera a un entrenador que llevaba días bajo presión y que recupera aire tras una noche reconfortante para el club y para su afición.





