¿Cómo ha mejorado Osasuna con solo €5,5M? Las claves de los fichajes del maestro Braulio en invierno

Periodista Deportivo |

En un mercado variable, el rojillo mejora con los fichajes de invierno. Los aciertos del director deportivo, clave en el proyecto.

Osasuna salió al mercado invernal con la sensación de haber ganado competitividad y recursos. Las incorporaciones de Raúl Moro y Javi Galán elevaron el techo del equipo: dos movimientos de peso que, por procedencia y contexto, parecían fuera de alcance.

El salto de calidad es evidente y se nota en el pulso del grupo. El guion, sin embargo, no fue el que se dibujó en verano. Braulio Vázquez había señalado la urgencia de reforzar el lateral derecho y el eje de la zaga, condicionados por la grave lesión de Rosier y la incógnita que rodeaba a Boyomo.

Con las necesidades mutando, Osasuna ajustó el rumbo y acabó apostando por soluciones que responden más al presente inmediato que al plan original. Con 5,5 millones de euros, el director deportivo le sirvió a Lisci dos herramientas que ajustaron con celeridad al engranaje del equipo.

Las dos estocadas de Braulio

En El Sadar había una urgencia en el lateral y el director deportivo salió a apagar el incendio. En una jugada maestra, Osasuna incorporó a Javi Galán a cambio de medio millón de euros. La maniobra ajedrecística fue perfecta. El carrilero de 31 años está respondiendo y es uno de los titulares habituales.

El gran golpe lo dio a fines de enero. La entidad de Navarra anunciaba oficialmente la contratación de Raúl Moro. El extremo se fue del Ajax y firmó un vínculo hasta 2031 como rojillo. El club abonó 5 millones por el 50% de su pase. Además, le impuso una cláusula de 50M.

Futuro asegurado

Braulio también se encargó de reforzar su proyecto mirando hacia dentro. La renovación de Jorge Herrando (hasta 2030) blinda el corazón de la defensa a medio y largo plazo, mientras que la continuidad de Rubén García, pieza clave por rendimiento, consolida el alma competitiva del vestuario.

Becker, operación ventajosa

En el capítulo de salidas, el club rectificó a tiempo con el caso Becker. Detectado que su encaje no era el esperado, se le abrió la puerta de Alemania mediante una cesión con compra obligatoria asumible para el Mainz. Si el extremo juega cinco partidos y el equipo logra mantenerse en la Bundesliga, Osasuna recibirá 250 mil euros.