El técnico de Osasuna admite la superioridad de la Real Sociedad, reclama un penalti no señalado y pide reaccionar antes del próximo partido
Alessio Lisci compareció tras el 3-1 en Anoeta con autocrítica y pocas excusas. El técnico de Osasuna reconoció que su equipo fue superado en todos los aspectos. «El partido ha sido malo. A nivel físico nos han pasado por encima», resumió con claridad.
Entraron bien pero desaparecieron pronto
Lisci reconoció que el equipo comenzó con buenas sensaciones. Víctor Muñoz golpeó el palo y Rosier tuvo un disparo. Sin embargo, el control del partido se perdió rápidamente. «A raíz de una ocasión de Oyarzabal desaparecimos del campo», admitió.
El técnico italiano identificó el problema de fondo: la incapacidad para ganar disputas ante la presión rival. «Contra la Real, que te presiona al hombre, cuando te obligan a levantar el balón tienes que ganar la primera o la segunda jugada. Si pierdes todas, no puedes tener continuidad.» Además, señaló que el peligro donostiarra llegó siempre por las mismas vías: «Todo venía de ganarnos la segunda jugada o de perdernos la espalda.»
Un penalti no señalado que pudo cambiar el partido
Lisci dejó caer su malestar por una acción polémica en la primera parte. «Hay un penalti clarísimo que no se pita. Si la primera parte acaba 2-1, aunque no lo mereciéramos, el partido podría haber sido diferente.» El técnico no insistió demasiado en el argumento pero lo apuntó como factor que pudo alterar el guion.
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Los ajustes del descanso mejoraron la imagen
Con un centrocampista más en la segunda parte, el Osasuna tuvo más balón y metió a la Real Sociedad en su campo durante algunos minutos. «Sobrecargamos el medio y el equipo generó más dudas al rival.» Sin embargo, el tercer gol de Guedes terminó con cualquier esperanza de remontada. «Ese gol nos ha trastocado porque si conseguíamos ponernos 2-1 habría sido diferente.»
Sin dramatismo pero con urgencia
Lisci reconoció la mala dinámica de resultados pero no quiso dramatizar. «El fútbol no es lineal. Tenemos los puntos del año pasado a estas alturas, donde peleamos por Europa hasta la última jornada. Tenemos que aprender, pero sin hacerlo demasiado dramático.» El mensaje final fue de urgencia: «Tenemos que levantarnos rápido porque el fin de semana tenemos otro partido muy difícil.»





