La operación toma forma entre el Athletic y Osasuna mientras Lisci aprueba el fichaje y el futbolista prioriza volver a competir pronto
La situación de Urko Izeta ha cambiado de golpe en el Athletic Club, donde su participación está siendo mínima esta temporada. El delantero guipuzcoano siente que ha dejado de tener espacio real en los planes de Ernesto Valverde, y por eso ha expresado su deseo de salir cedido en enero para volver a sentirse importante. El movimiento no sorprende en Bilbao, porque el jugador necesita minutos, ritmo y continuidad para no frenar su crecimiento deportivo.
El destino que más fuerza gana es Osasuna, donde Alessandro Lisci, su entrenador en el Mirandés, ya ha dado luz verde al posible reencuentro. Ese detalle ha cambiado la velocidad de la operación, porque el técnico italiano confía plenamente en su perfil y entiende que podría encajar rápido en un equipo que busca alternativas ofensivas. La presencia del entrenador es una brújula deportiva que Izeta valora mucho.
La reciente aparición del delantero con la selección de Euskadi, donde marcó un gol y dejó buenas sensaciones, ha vuelto a ponerlo en el escaparate. Ese rendimiento puntual ha acelerado los contactos y ha reforzado la idea de que necesita una cesión que le permita jugar desde el primer día sin esperar oportunidades que no llegan.
Osasuna toma ventaja gracias a Lisci, pero la Segunda División también se mantiene alerta
El interés de Osasuna ha sido inmediato y directo, y eso coloca a los rojillos en la primera posición para cerrar un acuerdo razonable para todas las partes. La relación entre Izeta y Lisci es un factor clave, porque ambos vivieron una etapa positiva en el Mirandés, donde el entrenador potenció al atacante y le dio continuidad en un sistema que aprovechaba bien sus virtudes. Esa compatibilidad no es un detalle menor en un mercado donde el tiempo es limitado.
Equipos de Segunda que también pugnan por el delantero
La Segunda División no ha tardado en mostrar interés, porque varios clubes necesitan gol y ven en Izeta una oportunidad real. El Granada, el Racing de Santander y, sobre todo, el Sporting de Gijón han trasladado su disposición a incorporarlo si el Athletic Club abre la puerta. El atractivo del jugador es evidente: viene de firmar 15 goles la temporada pasada, una cifra que siempre pesa en una categoría tan ajustada como la actual.
La presencia de tantos candidatos obliga al Athletic a valorar bien el contexto competitivo que recibirá el delantero. El club desea que juegue, que tenga responsabilidad ofensiva y que encuentre un entorno estable donde pueda crecer en los próximos meses. En Segunda tendría más minutos garantizados, pero en Osasuna encontraría un marco táctico conocido.

El Athletic deberá decidir pronto mientras el jugador presiona con calma y ambición
El delantero ha trasladado su preferencia por Osasuna, y ese gesto implica que ve esa cesión como una oportunidad natural para dar un salto real. La falta de minutos bajo el mando de Valverde ha sido determinante, porque en este inicio de temporada apenas ha tenido contactos con el once titular. Esa sensación de bloqueo deportivo puede convertir la cesión en un movimiento lógico para todas las partes implicadas.
El Athletic sabe que elegir bien el destino es clave para no afectar su proyección. En Bilbao valoran su actitud, su trabajo diario y la forma en la que ha asumido su rol, aunque también entienden que sus aspiraciones deportivas necesitan un escenario más activo. Lo que está claro es que enero será una ventana decisiva y que el jugador quiere resolver su futuro antes de que avance el mes.




