Osasuna se prepara para un duelo clave ante el Levante con el técnico reclamando personalidad y respaldo total
Alessio Lisci encaró la previa con un mensaje directo que resume el momento del equipo. El duelo de Osasuna ante el Levante llega en un tramo crítico que exige respuestas. El técnico pidió calma, activación y apoyo para transformar la tensión acumulada en impulso competitivo.
Lisci recupera piezas clave y percibe un vestuario vivo pese al desgaste
El entrenador celebró que la enfermería al fin empiece a vaciarse con las vueltas de Budimir y Rosier, aunque ninguno esté al cien por cien. Aun así, ambos refuerzan estructuras que habían quedado tocadas en las últimas semanas. Lisci insistió en que el equipo “está vivo” y que la reacción ante Mallorca y Ebro confirma que el grupo tiene personalidad.
El técnico reconoció que algunas posiciones han llegado al límite físico y que recuperar a un lateral puro como Rosier es vital. Destacó también que el equipo ha encontrado señales de mejora en el carácter para sobreponerse a situaciones adversas. Lisci valoró especialmente la capacidad de competir aun cuando faltan automatismos y la plantilla está bajo presión.

Un partido de compromiso total en El Sadar para corregir la dinámica
Lisci definió el choque como “el más importante del año”, un mensaje que pretende activar emocionalmente al vestuario y a El Sadar. El técnico pidió que la afición empuje durante los 90 minutos y prometió que el equipo responderá con la misma intensidad. Subrayó además que el partido exige ganar “como se pueda”, sin florituras y con oficio.
El entrenador advirtió del peligro del Levante, destacando a perfiles diferenciales como Etta Eyong y Carlos Álvarez, capaces de castigar errores. También remarcó que la clave será encontrar el punto exacto de activación: competir con energía pero sin precipitación. Lisci recordó que mantiene cariño por el club granota, pero que este lunes serán “enemigos” con un único objetivo: sacar a Osasuna del bache.





