Final en Vallecas y el problema de los últimos minutos sin resolver: Almada va al todo o nada con el Oviedo

Periodista Deportivo |

El técnico uruguayo considera el partido de esta tarde “vital” y pide a su equipo buscar el arco rival con “decisión”.

Guillermo Almada no se anduvo con rodeos antes de visitar Vallecas. El técnico del Real Oviedo calificó el duelo como “una final” y el más determinante del curso, consciente de lo que hay en juego. El mensaje fue directo: urgencia, ambición y cero margen de error.

La advertencia llega tras el golpe sufrido en la agonía del partido ante el Atlético de Madrid. Ahora espera el Rayo Vallecano en su estadio, en el duelo aplazado de la jornada 23 por el mal estado del césped. El carbayón llega colista con 17 puntos. Si no suma los tres puntos, la permanencia rozará la utopía

Reina, entre algodones

Guillermo Almada no podrá alinear a David Costas ni a Eric Bailly en la visita a Vallecas. Ambos trabajaron al margen y el objetivo es que estén disponibles el próximo lunes ante el Espanyol. La zaga, por tanto, obligará a reajustes en un duelo de máxima exigencia.

Mejores noticias deja Alberto Reina, que volvió a asustar tras salir dolorido frente al Atlético, pero se entrenó con normalidad. “Si está bien, podrá jugar”, adelantó Almada. Si no es de la partida, su lugar podría ser ocupado por el interminable Santi Cazorla.

Otro que ya tiene el alta médica es el centrocampista inglés Ovie Ejaria, aunque aún debe recuperar ritmo competitivo y el cuerpo técnico no lo apurará.

El reto de sostener el pulso hasta el 90’

Guillermo Almada elogió sin reservas al Rayo Vallecano de Íñigo Pérez, destacando su intensidad y el empuje constante de sus laterales. Subrayó el talento ofensivo franjirrojo y la necesidad de máxima concentración para frenar sus transiciones.

No rehuyó, sin embargo, el talón de Aquiles del Real Oviedo: los minutos finales. Los azules han dejado escapar puntos en el descuento, como ante el Atlético de Madrid, y el técnico lo asume como una asignatura pendiente. «Es algo que nos preocupa. Me gustaría jugar a otro ritmo”, deslizó el charrúa.

Regreso decepcionante, reestructuración en marcha

El regreso a Primera ha dejado más cicatrices que celebraciones en el Tartiere, y el club prepara una reestructuración profunda. La dirección deportiva será el primer frente de cambio, con la posibilidad de diluir la figura clásica del director deportivo en favor de un organigrama más amplio.

La remodelación no implicará una revolución total, sino una ampliación del departamento. Agustín Lleida mantendrá su rol como director general y liderará la transición hacia el nuevo modelo, mientras que Roberto Suárez podría centrarse en el scouting nacional, todo bajo el aval del Grupo Pachuca.