Guillermo Almada dirige por primera vez a Ovie Ejaria en una semana decisiva
La mañana de este lunes en El Requexón ha marcado un punto de inflexión para el Real Oviedo. Guillermo Almada, por primera vez desde su llegada al banquillo asturiano este invierno, ha podido trabajar con su plantilla al completo. Contar con todos sus pupilos es el mayor premio para el técnico uruguayo, ya que la competencia interna eleva exponencialmente la concentración y el ritmo de cara a lo que se considera una nueva final dominical.
La gran novedad de la sesión ha sido la presencia de Ovie Ejaria. El centrocampista inglés, que es el jugador de campo con menos minutos este curso debido a una persistente lesión muscular, no pisa el césped en partido oficial desde principios de diciembre, y aunque ya trabaja con el grupo, no se espera que llegue a tiempo para la cita contra los leones.
Quien sí apunta directamente al once contra el Athletic es Rahim Alhassane. El lateral izquierdo ya se entrena al mismo ritmo que sus compañeros tras superar una lesión muscular que le apartó de las convocatorias los últimos dos partidos. En un contexto donde el Oviedo es colista con 16 puntos y tiene la salvación a siete de distancia, recuperar piezas en el carril zurdo es vital para la estrategia de Almada.
El pulso en los despachos: los tres puntos que podrían cambiar la Liga
Mientras el equipo prepara el duelo en el Carlos Tartiere, las miradas están puestas en el Comité de Competición. Tras la polémica suspensión del encuentro ante el Rayo Vallecano por el impracticable estado del césped de Vallecas, el club azulino ha solicitado formalmente que se le dé el partido por ganado. Esta decisión administrativa no solo sería un acto de justicia deportiva, sino que daría un vuelco total a la lucha por la permanencia.
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De obtener estos tres puntos sin jugar, el conjunto azulino dejaría de ser colista y se colocaría penúltimo con 19 puntos. En este escenario, el equipo quedaría a solo tres del propio Rayo y a tan solo cuatro puntos del Valencia, que actualmente marca la frontera de la salvación en Primera División. La resolución de la RFEF podría inyectar una dosis de emoción y esperanza sin precedentes en la capital asturiana, convirtiendo el partido ante el Athletic del próximo domingo a las 14:00 horas en un asalto directo para engancharse definitivamente a la pelea por la supervivencia.
Los 3 puntos del «Caso Vallecas» disparan las opciones de salvación de Almada
El fútbol no solo se juega en el césped de El Requexón, sino también en las calculadoras de los analistas. Si el Comité de Competición otorga finalmente los tres puntos al Real Oviedo tras la suspensión en Vallecas, el impacto estadístico sería sísmico: la probabilidad de permanencia del conjunto azulino pasaría de un crítico 7,4% a un esperanzador 26,1%. Este aumento de 18,7 puntos porcentuales transformaría por completo la narrativa de la temporada, convirtiendo una agonía lenta en una persecución real sobre equipos como el Rayo o el Valencia.
El impacto de este «triunfo administrativo» no solo se mide en la tabla, sino en la presión psicológica sobre sus rivales directos. Dejar de ser colista y situarse a solo un partido de la frontera de la salvación inyectaría una adrenalina que, sumada al regreso de efectivos como Rahim Alhassane y la futura incorporación de Ovie Ejaria, colocaría al Oviedo en una disposición táctica y mental ganadora antes de recibir al Athletic en el Carlos Tartiere.
4 puntos de distancia: el nuevo escenario ante el Valencia
Con la resolución de la RFEF a favor, el Oviedo recortaría la brecha con la zona de seguridad a apenas 4 puntos. Esta cifra es determinante, ya que obliga al Valencia a no fallar en sus próximos dos compromisos para evitar ser superado por el equipo de Guillermo Almada. La Liga EA Sports ganaría una emoción sin precedentes en la zona baja, donde la «justicia» de los despachos podría ser el catalizador definitivo para que la capital asturiana vuelva a creer en la supervivencia en la élite.





