Sheraldo Becker prepara su salida al Oviedo tras el fichaje de Raúl Moro

Periodista Deportivo |

Tras el anuncio de la llegada del ex Valladolid, el delantero suniramés tiene las puertas abiertas a una inminente salida. En el Tartiere se frotan las manos.

La noticia bomba de la llegada de Raúl Moro a Osasuna alteró el tablero ofensivo y dejó a Sheraldo Becker en una esquina incómoda. Su peso en la rotación es mínimo desde el inicio del curso y ni siquiera encontró minutos en la Copa ante la Real, un escenario que evidenció su pérdida de protagonismo.

Si bien en El Sadar no se menciona una salida inmediata porque la plantilla no va sobrada y cualquier contratiempo obliga a mantener piezas, el contexto puede mutar con un nuevo atacante en escena. Becker es consciente de que su situación lo podría empujar a buscar una solución inmediata.

En ese marco, vuelve a surgir el Real Oviedo. El club asturiano ya lo tuvo en la mira en octubre pasado, cuando pretendió reforzar su delantera ante la falta de efectividad producto del mal rendimiento del venezolano Rondón. Cabe recordar que la ficha del atacante pertenece a la Real Sociedad.

En El Sadar no hace ni sombra

La temporada de Becker se fue apagando sin ruido ni continuidad. Fuera de los planes tanto de inicio como desde el banquillo, apenas acumula nueve apariciones ligueras y 149 minutos, un porcentaje residual que explica su desconexión competitiva.

Desde aquel 13 de diciembre ante el Barça, su presencia en Liga ha desaparecido, más allá del paréntesis copero frente al Huesca. El atacante de 30 años no celebró ni una diana durante su estancia en Pamplona.

En Anoeta tampoco tiene sitio

Su etapa en la Real nació con expectativas contenidas, pero terminó sin despegar. Llegó desde el Union Berlin en el invierno de 2024 por una cifra cercana a los tres millones y dejó destellos, aunque nunca regularidad. En 54 partidos repartidos en temporada y media firmó seis goles.

El contexto terminó de empujarle fuera del foco. La irrupción de Gonçalo Guedes cerró definitivamente cualquier resquicio, al elevar el listón y reducir los márgenes. Becker quedó atrapado entre la competencia y la falta de confianza, una combinación que acabó dictando su salida.

Lisci tiene su salto de jerarquía

Osasuna ha golpeado primero en el mercado invernal con la llegada de Raúl Moro, uno de los perfiles más demandados del escaparate. La operación se cerró en seis millones de euros por el 50 % del pase, más variables, una apuesta medida que delata la ambición y el cálculo fino de Braulio Vázquez.

El intercambio de documentación con el Ajax ya está completado y la firma es cuestión de horas, con el visto bueno total del futbolista. La fórmula permite a Osasuna acceder a un jugador que en Ámsterdam estaba valorado en 14 millones hace apenas seis meses.