Guillermo Almada recibe un compromiso claro del Real Oviedo con tres fichajes estratégicos para cambiar el rumbo inmediato

Periodista Deportivo |

El nuevo técnico exige refuerzos concretos y el club activa un plan de mercado orientado a supervivencia competitiva

El Real Oviedo ha entendido que la llegada de Guillermo Almada no puede quedarse en un simple cambio de entrenador. La situación clasificatoria es crítica y el margen de reacción se ha estrechado al mínimo. Con el equipo instalado en zona de descenso y la salvación a cinco puntos, el club ha trasladado al técnico uruguayo un mensaje directo. Habrá refuerzos. Y no serán simbólicos. El mercado de invierno se convierte en una herramienta estructural del proyecto.

Desde su presentación, Almada ha dejado claro que necesita herramientas inmediatas. No promesas a largo plazo ni ajustes cosméticos. El compromiso del club pasa por tres incorporaciones muy definidas. Una por línea. Todas pensadas para rendir desde el primer día. La dirección deportiva trabaja alineada con el cuerpo técnico y con el respaldo operativo del Grupo Pachuca, clave para acelerar operaciones complejas.

Kevin Lomónaco encabeza la lista para blindar una defensa que ha penalizado al equipo

La prioridad número uno está en la zaga. El Real Oviedo necesita corregir errores estructurales que le han costado puntos semana tras semana. Por eso el nombre de Kevin Lomónaco aparece como el gran objetivo defensivo prometido a Almada. El central argentino, actualmente en Independiente, acumula una temporada de enorme regularidad y fiabilidad.

Con 44 partidos oficiales en el curso, Lomónaco aporta contundencia en el duelo, orden táctico y salida limpia desde atrás. Su reciente pasaporte italiano elimina el problema de la plaza extracomunitaria, un factor decisivo en la operación. En el club consideran que su llegada permitiría estabilizar la defensa de forma inmediata. En un contexto de urgencia, esa seguridad es prioritaria.

Elías Montiel y Oussama Idrissi completan un plan diseñado para equilibrar y decidir partidos

El segundo compromiso con Almada está en el centro del campo. Elías Montiel, mediocentro de Pachuca, es una apuesta de presente inmediato pese a su juventud. Con veinte años, combina energía, lectura táctica y capacidad para sostener esfuerzos largos. El técnico uruguayo lo conoce a la perfección. Sabe cómo integrarlo sin sobrecargarlo. Su llegada aportaría equilibrio a un equipo que ha sufrido en transiciones.

La tercera pieza prometida apunta al desequilibrio ofensivo. Oussama Idrissi es el perfil elegido para elevar el techo competitivo en ataque. El extremo marroquí, con pasado en Sevilla FC y Cádiz CF, ofrece experiencia, desborde real y capacidad para decidir partidos cerrados. A sus 29 años, garantiza impacto inmediato. Justo lo que exige la situación.

El mensaje interno es claro. El Real Oviedo no ficha por inercia. Ficha para sobrevivir. Almada ha recibido un compromiso concreto y medible. Tres refuerzos pensados para cambiar dinámicas desde enero. Ahora el reto es convertir esa promesa en puntos.