El técnico explica su lectura del empate, reivindica el trabajo del grupo y pide alejar el derrotismo
Luis Carrión volvió a mostrar serenidad después de otro empate en el Carlos Tartiere. El entrenador insistió en que el Real Oviedo generó acciones suficientes para ganar y que la falta de acierto no debe llevar al equipo a una caída emocional. Reconoce que la situación es difícil de soportar, pero mantiene un mensaje firme: la plantilla compite bien y merece más puntos de los que refleja la clasificación. Su discurso gira alrededor de la calma y la convicción.
Carrión explicó que, ante el Mallorca, el equipo asumió riesgos, llegó con frecuencia y firmó uno de los encuentros más productivos en ataque de esta etapa reciente. Dijo que los resultados no permiten ganar confianza, pero el rendimiento sí ofrece argumentos sólidos. Para él, lo importante es que el grupo insiste, crea ocasiones y mantiene una actitud agresiva en campo rival. Su prioridad es transformar esas sensaciones en goles cuanto antes.
Carrión defiende el nivel del plantel y recuerda que compite con identidad de equipo de Primera
Preguntado por el rendimiento individual y colectivo, Carrión fue claro: considera que la plantilla tiene nivel para competir en una categoría superior. Insiste en que varios partidos recientes fueron «dignos de Primera División» y que, con cinco puntos más, la percepción general sería muy distinta. Utiliza una metáfora sencilla para describir la situación: el equipo empuja la puerta correcta, pero todavía no ha encontrado el giro exacto para abrirla.
El técnico explicó que todas las plantillas son mejorables, pero que el análisis debe centrarse en el juego y no solo en el marcador. La frustración aparece, porque llegar y no convertir desgasta. Sin embargo, Carrión recuerda que la dinámica puede cambiar si se mantiene la estructura y se refuerza la convicción. Fija además objetivos concretos a corto plazo: alcanzar dieciséis puntos antes del veintiuno de diciembre y cerrar la primera vuelta con veintidós. Busca que el vestuario vea metas tangibles.
Carrión admite que es complicado evitar el derrotismo cuando los resultados no llegan. Aun así, sostiene que como entrenador debe interpretar el contexto con equilibrio y proteger la confianza del grupo. El mensaje interno es de trabajo, insistencia y claridad en el proceso, una forma de evitar que la ansiedad invada cada acción ofensiva y condicione la toma de decisiones.

El entrenador pide aceptar las expulsiones y preparar el duelo en Sevilla con actitud positiva
Sobre las expulsiones, Carrión asumió que forman parte del juego y que el equipo debe adaptarse. Recordó acciones recientes con criterios dispares, aunque evitó extenderse en protestas. Explicó que, para el duelo ante el Sevilla FC, la clave será mantener la energía y que quienes entren en el once lo hagan con determinación. Su idea es convertir la adversidad en oportunidad y reforzar la cohesión del grupo.
La intervención de Carrión deja un mensaje central: el equipo hace muchas cosas bien y la victoria llegará si mantienen la calma. El técnico entiende la frustración, pero apuesta por la constancia como motor para revertir la racha.





