El Racing se planta en Burgos roto por dentro: demasiadas bajas para tan poco margen de error

Periodista Deportivo |

Una delantera diezmada y la maldita lesión de Arana, el símbolo de una temporada que no perdona

Hay semanas en las que el fútbol no da tregua. Este fin de semana el Racing de Santander viaja a Burgos sin Gustavo Puerta, sin Pablo Ramón, sin Arana, sin Villalibre, sin Manex, y con Salinas llegando con las piernas cargadas tras jugar 90 minutos con la selección. Un panorama que invita más al lamento que al optimismo, pero que también obliga a reconocer el mérito de lo que sea capaz de conseguir el equipo en estas circunstancias.

Lo de Arana merece una reflexión aparte. Pasar de 38 y 40 participaciones en liga en las dos temporadas anteriores a apenas seis en la presente campaña, ninguna como titular, dice mucho de la crueldad con la que el fútbol trata a determinados jugadores. Y ahora una nueva lesión que alarga una historia de desdicha que nadie en el club merece, y menos él.

Un equipo que merece crédito por seguir compitiendo con lo que tiene

Cuando un equipo sale al campo con la delantera tan diezmada y aun así compite, hay que darle un valor especial a ese esfuerzo. No es excusa, es contexto. El Racing no llega a El Plantío en su mejor momento ni con sus mejores recursos, y precisamente por eso cualquier punto que arranque este fin de semana tendrá un sabor diferente.

El fútbol premia a veces a los que resisten cuando todo se tuerce. Esta es una de esas semanas en las que toca resistir.