Pesimismo total en El Sardinero por el delantero de 18 años. Temen por una “rotura grave” en su rodilla.
La mala fortuna en forma de lesiones sigue cebándose con el Athletic y ya ni los futbolistas cedidos escapan a la racha. Esta vez las miradas se dirigen a Manex Lozano, que encendió todas las alarmas en el entrenamiento del Racing tras un mal apoyo que le obligó a abandonar la sesión.
Las sensaciones no invitan al optimismo, tampoco el mensaje posterior de José Alberto. El técnico fue claro al explicar que el jugador notó cómo se le iba la rodilla y fue enviado directamente a realizarse pruebas. “Tiene mala pinta”, expresó apesadumbrado el asturiano.
La posible lesión corta en seco una historia que había arrancado con muy buen pie en Santander. Manex Lozano apenas llevaba un mes como cedido, ya había sumado minutos en cinco partidos y firmado dos goles que hablaban de adaptación inmediata para ayudar al verdiblanco en su camino a Primera.
Lamento en Lezama
Tan solo hace 4 días, Mikel González se deshizo en elogios con Lozano. Durante la rueda de prensa sobre el balance del mercado invernal del Athletic, el director general de fútbol esgrimió que el atacante “tiene todas las características que el fútbol profesional requiere”.
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Con el argumento de que el jugador tenga su sitio y minutos en un club protagonista de Segunda, el rojiblanco dio luz verde a la cesión. Para los racinguistas era vital contar con un delantero, tras la partida de Jeremy Arévalo a la Bundesliga y la lesión de Asier Villalibre.
Una lesión amenaza el gran salto de Lozano
La irrupción de Lozano en LaLiga Hypermotion había sido tan natural como contundente. Del salto desde Segunda RFEF a convertirse en un recurso fiable para el Racing en cuestión de semanas, con dos goles y una asistencia que subrayaban su impacto inmediato.
Su potencia física y su capacidad para atacar los espacios, cualidades ya señaladas en Lezama, habían empezado a situarle en el radar de Ernesto Valverde de cara al próximo curso.
El contratiempo aparece, además, en un momento clave de madurez personal. El navarro había sabido convivir con la presión tras la ocasión fallada ante el Barcelona en Copa, sosteniéndose con el respaldo del cuerpo técnico y la dirección deportiva. Ahora, podría enfrentar un nuevo desafío tan inesperado como posible en su carrera.





