El Racing denuncia que amenazaron con agredir a la novia de Íñigo Vicente y le lanzaron dos botellas tras el partido en Castalia

Periodista Deportivo |

El choque entre castellonenses y montañeses arrastró un trasfondo escandaloso que ambas entidades hicieron público mediante comunicados oficiales.

El duelo entre el Castellón y el Racing de Santander se cerró con un 1-3 que devolvió el liderato de LaLiga Hypermotion a los cántabros. Sin embargo, el marcador quedó en segundo plano por los incidentes que rodearon el encuentro. La polémica estalló después, con acusaciones cruzadas.

Desde Castalia, el club orellut defendió a su afición y apuntó hacia familiares del verdiblanco como origen del conflicto, anunciando cambios en la gestión de entradas de cortesía. La réplica santanderina no tardó en llegar, con una versión pormenorizada que contradice ese relato.

El cruce institucional añade tensión a una categoría que ya vive al límite en lo deportivo. El árbitro Salvador Lax no reflejó en el acta lo sucedido en las gradas y y todo indicaba una vuelta a la página. Tampoco hubo protestas en los vestuarios. Sin embargo, el destape llegó en frío.

Guerra de comunicados

El Castellón reaccionó primero, desligando a su grada de cualquier responsabilidad y apuntando hacia familiares y allegados del Racing ubicados en la zona de invitaciones visitantes. La entidad orellut añadió que, a partir de ahora, esas localidades serán reubicadas en el sector destinado a la afición rival.

La réplica cántabra ofreció un relato distinto de los hechos y situó el origen del conflicto tras el 0-1 anotado por Guliashvili. Según el comunicado racinguista, un reducido grupo local increpó a los familiares de los futbolistas, entre ellos la pareja de Íñigo Vicente.

Vicente, en el epicentro del escándalo

La tensión se disparó cuando el extremo fue sustituido en el 89’ y el árbitro le indicó que abandonara el campo por el costado opuesto a los banquillos. Al pasar junto a la esquina donde estaban sus allegados, el futbolista tuvo un gesto de afecto con su novia, lo que la señaló ante un grupo de exaltados que comenzó a increparla y amenazarla.

El propio Racing de Santander admite que ella respondió con algún ademán inapropiado, aunque lamenta el clima generado.

El episodio no quedó ahí: cuando los jugadores se acercaron a la grada, una botella impactó en el propio Vicente y otra volvió a alcanzar a un futbolista en medio de la confusión. La entidad cántabra sostiene que existen numerosos vídeos que respaldan su versión de los hechos.