El Racing tiene el 99% de probabilidades de ascender a ocho jornadas del final

Periodista Deportivo |

Tras el desastre en Andorra, las alarmas se encendieron en El Sardinero. Sin embargo, la dinámica de la temporada le hace un guiño al verdiblanco.

Otra vez esa sensación de agorerismo que nadie quiere nombrar en Santander. El golpe en Andorra dejó al Racing tocado en el peor momento posible, con el liderato aún en la mano, pero cada vez más frágil. Ocho jornadas por delante y el Almería asomando ya en el horizonte de los Campos de Sport.

El equipo transmite desgaste, también en el banquillo, mientras reaparecen viejos temores que parecían enterrados. Tres derrotas en los últimos cuatro partidos hacen temblar las piernas de los futbolistas. Todo pasa por una reacción inmediata en el sprint final para lograr el ansiado ascenso.

En este panorama, José Alberto tiene a la estadística como aliada. El Racing confirma su condición de favorito en la Liga Hypermotion, liderando con 62 puntos tras 34 jornadas. Los indicadores le sonríen: un 99% de probabilidades de subir directo o, como mínimo, pelear en el play-off.

El Sardinero como baluarte

La constancia delimitó el terreno del Racing en esta temporada de Segunda. Desde la jornada 12, el equipo no ha bajado del 80% en sus opciones de éxito, alcanzando un porcentaje que roza la perfección en el tramo decisivo. La combinación de solidez defensiva, eficacia en el área rival y un Sardinero inexpugnable ha convertido al conjunto cántabro en un líder fiable.

Con solo ocho jornadas restantes, un punto sobre el Almería y dos sobre el Dépor, la pelea por el título se mantiene encendida. Aun así, la madurez táctica, la conexión con la afición y la regularidad sostenida a lo largo del curso ponen al Racing en la mejor posición para conquistar el ascenso.

El partido bisagra

El Racing no puede permitirse titubeos y debe dejar atrás el 2-6 ante el FC Andorra. El domingo, los de José Alberto reciben a un Almería en racha que amenaza con arrebatarle el liderato. La visita de los andaluces exige máxima concentración en el momento más delicado de la temporada.

Un triunfo en El Sardinero no solo mantendría la cima, sino que podría disparar la confianza y marcar un punto de inflexión decisivo en el camino para volver a Primera catorce años después.