Tasan a Iñigo Vicente en €4M

Periodista Deportivo |

El golpe de no poder lograr el ascenso, comienza a tener consecuencias en El Sardinero.

La ilusión del Racing de Santander quedó hecha añicos en Anduva. La categórica derrota 4-1 frente al Mirandés sepultó el sueño de volver a Primera. Con el dolor a cuestas, los verdiblancos empiezan a ordenar el rompecabezas para intentarlo de nuevo en la 25/26. La primera pieza que perderá es la de Iñigo Vicente, cuyo destino está en Primera.

La permanencia del extremo izquierdo en El Sardinero se ataba al ascenso a la élite. Ahora, su salida es prácticamente un hecho. Pese a tener contrato hasta 2030, está en el escaparate de salida y podría ser vendido a casi la mitad de su cláusula de rescisión. En el camino aparece el Sevilla.

Una ganga para el mercado

El Racing tasó a Vicente en 4 millones, aunque podría negociarlo por 3. La cifra dista mucho de lo que prometía si la institución de Santander lograba el ascenso. Su cláusula se duplicaba hasta los 12 millones. En cuanto a los pretendientes, aparece el Sevilla, con nueva dirección deportiva y un entrenador nuevo al caer.

En Nervión ya habían intentado seducir a Vicente a principios de temporada. Fue otra decepción de la gestión de Víctor Orta. Ahora, con Almeyda por asumir en el banquillo, el rojiblanco busca creativos en la ofensiva. Vicente, junto a Pablo Torre, son los nombres que interesan en el Pizjuán.

Una garantía de pases gol

Iñigo es un asistidor nato. En la última temporada aportó diez pases gol en 42 partidos. Además, marcó cuatro tantos. Junto a Andrés Martín, fue el jugador clave en la fase ofensiva del conjunto de Jorge López. En la 23/24 fueron 12 las asistencias en 40 partidos para el vasco. Suplirlo será una tarea prácticamente imposible en el Racing.

El ex Athletic, de 27 años, ya había rechazado una oferta de 6,5 millones de euros para llegar al Santos de Brasil en enero pasado. La idea era juntarlo con Neymar. Sin embargo, Vicente declinó la propuesta y renovó contrato como racinguista hasta 2030. Ahora, sin haber logrado el objetivo, la puerta de salida está cada vez más cerca.