El club rechaza la propuesta por límites de aforo y margen de crecimiento futuro
El Rayo Vallecano ha descartado de forma tajante la propuesta impulsada por el rayismo para construir un nuevo estadio en su actual emplazamiento de Vallecas. El diseño, elaborado por el AGAS, planteaba una modernización integral del recinto sin abandonar el barrio. Pese a cumplir gran parte de los requisitos técnicos y funcionales expuestos por la entidad en los últimos meses, el club considera que el proyecto no encaja en su hoja de ruta. La decisión ya ha sido trasladada tanto a la Comunidad de Madrid como a los pequeños accionistas.
La huella y el aforo, claves en la negativa del máximo accionista
El principal argumento del rechazo está en la llamada “huella” del estadio y, sobre todo, en el aforo previsto. La propuesta contemplaba un campo para unos 25.000 espectadores, con posibilidad de reorganizar gradas, integrar usos comerciales y añadir más de mil plazas de aparcamiento. Sin embargo, Raúl Martín Presa, máximo accionista del club, fue claro en la última junta: esa capacidad no satisface las aspiraciones de la entidad. El objetivo declarado pasa por un recinto que pueda crecer en el futuro hasta los 35.000 o incluso 40.000 asientos, algo que el proyecto presentado no garantiza.
El rayismo defiende quedarse en Vallecas y mantener el arraigo social
Desde el entorno de Accionistas ADRV y la Federación de Peñas del Rayo Vallecano se insiste en que el proyecto demuestra que es posible un estadio moderno sin salir del barrio. Las asociaciones recuerdan el impacto económico y social del club en Puente de Vallecas y cuestionan qué ocurriría si el Rayo se trasladara fuera de su ubicación histórica. Pese al rechazo del consejo, el rayismo mantiene su posición y anuncia que seguirá defendiendo que el estadio permanezca en Vallecas.



