Incertidumbre total con el Rayo – Atlético: Vallecas se recupera a tiempo pero el partido sigue oficialmente en Butarque

Periodista Deportiva |

El césped mejora gracias a las lámparas del Real Valladolid mientras la RFEF mantiene el traslado a Leganés

El escenario del derbi madrileño de la jornada 24 se ha convertido en un auténtico rompecabezas administrativo y técnico. A pesar de que la RFEF comunicó que el encuentro entre el Rayo Vallecano y el Atlético de Madrid se disputaría en el Estadio Municipal de Butarque, en Leganés, las últimas novedades desde el corazón de Vallecas han dado un vuelco a la situación. Los tapetes del estadio franjiverde han agarrado con fuerza en las últimas horas gracias a la ayuda del Real Valladolid, que ha cedido sus lámparas de luz de crecimiento para salvar el césped.

A esta hora, la situación es de máxima confusión. Los jugadores que han visitado el feudo vallecano han constatado una mejoría descomunal y el club asegura que el campo ya está disponible y en condiciones para albergar fútbol de élite. Sin embargo, el cambio oficial de sede a Leganés sigue vigente por parte de los estamentos federativos, lo que genera un escenario de inseguridad para los aficionados de ambos equipos, que no saben con certeza a qué estadio deberán acudir este fin de semana.

El milagro del césped pone a la RFEF contra las cuerdas

El esfuerzo de los operarios y la tecnología punta enviada desde Pucela han obrado lo que parecía imposible: un césped que hace 48 horas estaba impracticable hoy presenta un aspecto renovado. Esto ha abierto un debate urgente entre el club y las autoridades. Mientras el Rayo presiona para que se respete su localía original ahora que Vallecas está listo, la logística para un partido en Butarque ya está en marcha, creando un conflicto de última hora que debe resolverse de forma inminente.

Salvo un revés inesperado o una decisión firme de la RFEF de no dar marcha atrás por motivos de seguridad o televisión, el estadio de Vallecas está preparado para abrir sus puertas. La pelota está ahora en el tejado de la Federación, que debe decidir si mantiene el traslado a Leganés o permite que el derbi regrese a su casa natural tras la asombrosa recuperación del terreno de juego.