Un partido marcado por la fragilidad en las áreas y la fe innegociable del equipo de Bordalás
El fútbol castigó al Rayo Vallecano cuando más cerca estaba de la victoria. Los de Íñigo Pérez habían hecho lo suficiente para mandar en el marcador, pero un fallo puntual y una desconexión final les privaron de dos puntos que ya saboreaban. El Getafe CF, fiel a su identidad, resistió sin brillo y golpeó cuando el reloj ya no perdona. Vallecas pasó del alivio al silencio en cuestión de segundos.

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El error de David Soria y el premio a la insistencia vallecana
El Rayo dominó el primer acto con una propuesta valiente y vertical. Isi Palazón agitó el partido desde la derecha y Óscar Valentín rozó el gol con un disparo que besó la madera. El premio llegó justo antes del descanso, aunque de la forma más dolorosa para un portero. Un remate forzado de Jorge de Frutos, sin excesiva potencia, se le escurrió a David Soria entre las manos. Un error impropio que puso el 1-0 y reforzó la sensación de superioridad local.
El Getafe resiste y Bordalás espera su momento
Tras el descanso, el guion no cambió demasiado. El Getafe sufrió, defendió bajo y aceptó vivir lejos del área rival. Apenas un cabezazo de Duarte inquietó a la grada durante muchos minutos. Sin embargo, el equipo nunca se fue del partido. José Bordalás movió el banquillo para enfriar el ritmo y proteger el resultado corto, confiando en que una acción aislada podía equilibrarlo todo. Esa convicción sostuvo al equipo cuando las piernas ya no respondían igual.
Arambarri castiga al Rayo y deja cicatrices en Vallecas
En el minuto 90, la pizarra decidió el encuentro. Una falta lateral botada por Luis Milla encontró el desmarque perfecto de Mauro Arambarri, que atacó el espacio con fe y conectó un cabezazo imposible. El empate silenció Vallecas y confirmó la resiliencia azulona. Para el Rayo, el golpe fue doble. Además de los puntos perdidos, llegó la lesión de Luiz Felipe, sustituido por Mendy, quien acabó cometiendo la falta del empate. Un cierre cruel para un equipo que hizo más, pero no supo cerrar el partido.





