Balaídos confirma su resurgir con una exhibición ofensiva que hunde al Valencia y dispara la confianza celeste en LaLiga
El Celta de Vigo ha arrancado 2026 con una de esas tardes que marcan un punto de inflexión. En Abanca Balaídos, el conjunto celeste pasó por encima del Valencia CF con una pegada demoledora. El doblete de Borja Iglesias y el colapso defensivo visitante dibujaron un 4-1 tan claro como doloroso. Mientras Vigo respira y mira hacia arriba, Mestalla vuelve a temer lo peor.
El Panda vuelve a mandar en el área y marca el camino
Borja Iglesias firmó un partido de delantero total. Abrió el marcador desde el punto de penalti en el minuto 33, aportando calma y jerarquía a un Celta que había empezado con ciertas dudas. Tras el descanso, apareció de nuevo para castigar una zaga desordenada y dejar el encuentro prácticamente sentenciado. Su lectura de espacios y su potencia física fueron inabordables. Este inicio de año confirma que el Panda es el faro ofensivo sobre el que se sostiene la escalada celeste.
El Valencia se castiga a sí mismo y no encuentra respuestas
El encuentro pudo cambiar pronto. En el minuto 7, Pepelu falló un penalti que pesó como una losa. Aunque el mediocentro acabaría marcando el 2 1 tras el descanso, el tanto solo maquilló un partido lleno de errores. El Valencia tuvo más posesión, pero careció de profundidad y solidez. Cada pérdida era una amenaza y cada transición celeste, un problema sin solución. La fragilidad mental volvió a quedar expuesta.
Aspas conecta generaciones y sentencia desde el banquillo
Con el Valencia volcado, el Celta golpeó con inteligencia. Jones El-Abdellaoui marcó el tercero en el tramo final y, ya en el descuento, Iago Aspas puso la pausa y el talento para asistir a Hugo Álvarez en el 4 1 definitivo. La mezcla de veteranía y juventud es una de las grandes fortalezas de este Celta que vuelve a creer en Balaídos.

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Con este resultado, el Celta alcanza los 26 puntos y se aleja definitivamente de la zona caliente, incluso permitiéndose mirar de reojo hacia la parte noble. El Valencia, en cambio, se queda con 16 puntos y encadena cinco jornadas sin ganar. El margen con el descenso es mínimo y la sensación de deriva preocupa tanto como los números. Balaídos dictó sentencia futbolística. Ahora, Mestalla exige respuestas inmediatas.





