Tras un inicio dubitativo y lejos de las expectativas que generó su llegada, Bryan Zaragoza empieza a hacer pie en Vigo.
El Celta atraviesa un tramo de temporada que invita al optimismo. La victoria en Mendizorroza confirmó la buena línea lejos de Balaídos y reforzó la sensación de que el equipo empieza a madurar bajo la batuta de Claudio Giráldez. Europa asoma de nuevo y el porriñés prepara una rotación amplia.
Tras una mala arrancada, con dudas y tropiezos que rozaron el abismo del descenso, el Celta remontó vuelo y ya se mueve en la zona media. El duodécimo puesto tras la última jornada acerca el primero de los requisitos y demuestra que la línea ascendente no es casualidad.
En esa dirección aparece el nombre de Bryan Zaragoza. El extremo andaluz emergió en este tramo como un recurso cada vez más fiable para los celestes, rozando ya el 50% del tiempo de juego y creciendo partido a partido. Una invitación a extender su estancia en Vigo.
Bryan, Bayern y las cláusulas
La situación contractual del atacante en el Celta es un interrogante. El club paga un sueldo elevado por él y abonó un millón por el préstamo, además de guardarse una opción de compra cercana a los 12 millones.
El Celta estará obligado a comprar a Bryan Zaragoza al final de la temporada si el futbolista disputa al menos el 60% de los minutos oficiales del equipo. No se mide por partidos jugados, sino por minutaje acumulado respecto al total disputado por el Celta en todas las competiciones.
Esas metas parecían remotas en septiembre, pero en los últimos dos meses, el ex Osasuna comenzó a entrar con mayor frecuencia en la rotación de Giráldez y, a base de buenas actuaciones, aunque lejos de lo que se espera, busca un lugar fijo en el once preferido el míster.

Un año sin ver portería
Su explosión en Zagreb dejó una imagen potente. Su jugada por la izquierda acabó empujando al Dinamo a un gol en propia meta y desató una celebración que llevaba meses almacenada. No marcó él, pero se sintió decisivo, algo que no experimentaba desde hacía demasiado tiempo.
Bryan no marca desde noviembre del año pasado, cuando celebró con España un penalti que él mismo había provocado ante Suiza por la Nations League. Desde entonces, ni en Osasuna ni en Vigo logró reencontrarse con la red.
Sus cifras en el Celta: 15 partidos, 18 disparos, seis a puerta. Falta precisión y le sobra ansiedad.




