El entrenador del Celta salió con gesto torcido tras el cierre en Balaídos. Con tono crítico, dejó caer que el desenlace fue un premio excesivo para los pericos.
Meses después del revuelo por aquellas palabras de Iago Aspas, Claudio Giráldez volvió a poner el foco en la propuesta de Manolo. El técnico celeste, con el ceño fruncido y el peso de la tercera derrota consecutiva ante los pericos, lamentó el 0-1.
El porriñés no se mordió la lengua y volvió a señalar el planteamiento blanquiazul, de ritmo áspero y siempre precavido. Para él, medirse al Espanyol es entrar en un duelo espeso, un choque en el que el rival se dedica a enfriar el ritmo y blindar su mitad del campo.
“Yo no voy a plantear los partidos como lo hace el Espanyol”, sentenció Giráldez ratificando que su modelo de juego va por un camino muy distinto al de Manolo.
Con el golpe del final
La tarde, que parecía destinada a quedar en tablas, se quebró en una jugada a balón parado. El arma predilecta de un equipo catalán que domina el remate aéreo en LaLiga.
El Celta de Claudio parece haberse quedado sin chispa en los metros de la verdad. Su idea se apaga justo donde los rivales se hacen fuertes, cerrando pasillos, reduciendo espacios y obligando al conjunto vigués a vivir en un embudo sin imaginación ni descaro.
En ese escenario de luces bajas, el Espanyol se llevó un premio que sonó a exceso. Apenas necesitó plantarse firme, estrechar el campo y vigilar a un Borja Iglesias que actúa como tormento para cualquier central. Con eso, y poco más, bastó para sacar petróleo en Balaídos.
El golpe definitivo llegó en un córner mal defendido y un fallo monumental de Radu, dejando al Celta desnudo ante una grada que ya no reconoce a un equipo antes vibrante y hoy atenazado.

Balaídos, obstáculo emocional
El equipo celeste lleva ocho partidos de Liga sin conocer la victoria en casa. Nueve, si se cuenta el cierre del curso pasado. Diferente es el panorama en Europa League, donde cosechó dos triunfos en sus dos presentaciones en Balaídos.
“Hemos jugado en casa contra siete de los nueve primeros”, se excusó Giráldez, a la vez que admitió que su equipo necesita obtener continuidad en el juego para recuperar sensaciones.





