La predisposición total del canterano y la falta de fichas en el Celta condicionan una operación tan deseada como compleja
El regreso de Fer López ha pasado de rumor sentimental a posibilidad tangible. El canterano quiere volver y ya lo ha comunicado a la agencia de Jorge Mendes, dispuesto incluso a hacer un sacrificio económico. El Celta también desea su retorno, pero depende de liberar una ficha y de que el Wolverhampton acepte la cesión. La situación deportiva del jugador no ayuda al optimismo inglés, pero sí impulsa su deseo de cambio.
El Celta asume su límite salarial mientras Fer López fuerza su salida del Wolverhampton
El club vigués recuerda que no existe margen inmediato para inscribir nuevas incorporaciones. Solo una salida abriría la puerta a un fichaje y, en este caso, la operación requiere además el visto bueno total de los Wolves. La ficha del jugador es otro obstáculo, porque las cifras que maneja en la Premier son muy superiores a lo que el Celta puede asumir en su escala salarial. Fer conoce ese escenario y aun así mantiene su voluntad firme de regresar.
La etapa inglesa del jugador atraviesa su peor momento. El equipo es colista con apenas dos puntos tras catorce jornadas y la racha negativa provocó el relevo en el banquillo con la salida de Vítor Pereira y la llegada de Rob Edwards. Fer se ha quedado fuera de las dos últimas convocatorias y su rol parece diluirse por completo. El mercado invernal se antoja clave para que los Wolves reorganicen su plantilla y liberen espacio, una condición indispensable para que el préstamo del canterano se ejecute sin tensiones.

El club inglés planea un mercado de enero profundo para revertir su situación. Ese movimiento abriría puertas de salida a varios jugadores y facilitaría la cesión de Fer López, que necesita minutos y un entorno de confianza. En Vigo consideran que la operación no es sencilla, pero sí alcanzable si se alinean todas las voluntades implicadas. El mensaje desde el entorno del jugador es claro: necesita cambiar de aires y su prioridad es volver a casa.
Claudio Giráldez confía en encontrar el rol perdido dentro de la plantilla actual antes de recurrir al mercado
El técnico del Celta reconoció nuevamente que el equipo sigue sin cubrir ese perfil de enganche ofensivo que reclamó en verano tras la marcha del canterano. Explicó que varios jugadores han alternado buenos momentos en ese rol, pero sin regularidad suficiente para consolidarlo. La falta de acierto en el último tercio y la ausencia de claridad en la finalización han incrementado la sensación de carencia en esa zona del campo.
Giráldez también lamentó las lesiones de Williot Swedberg y Hugo Álvarez, futbolistas clave para aportar ritmo, cambio de velocidad y creatividad. Aun así, no pidió un fichaje directo y apostó por seguir buscando soluciones internas mientras recupera efectivos. El técnico mantiene la idea de que el equipo puede encontrar ese rol dentro de la plantilla una vez que todos estén disponibles.





