El técnico celeste celebró la quinta vez en la historia del club en cuartos de Europa League y avisó de que el Friburgo será «una eliminatoria complicadísima»
Claudio Giráldez salió del Groupama Stadium con la emoción a flor de piel. El técnico del RC Celta calificó la noche en Lyon de «día precioso» y no escondió su orgullo por la imagen que ofreció su equipo en una victoria de enorme valor. «Como equipo muy sólido hoy, con muy buena imagen, con muy buenos minutos en igualdad numérica y con mucha paciencia en superioridad», resumió ante los micrófonos de Movistar Plus+ en la zona mixta del estadio.
La referencia a la superioridad numérica apuntaba directamente a la expulsión con roja directa de Moussa Niakhaté en el minuto 19, que cambió el rumbo de la eliminatoria.
Un hito histórico para el club
Giráldez puso en contexto lo que significa este pase. «Muy feliz por la gente, por los jugadores, por el club y por ser nuestra quinta vez en la historia en cuartos de final.» Una cifra que habla del crecimiento del proyecto celeste y de lo que este equipo está construyendo en Europa.
El técnico no quiso poner límites a sus aspiraciones. El Celta acaba de eliminar al mejor equipo de la fase de grupos de la competición y eso le da argumentos para creer en cualquier escenario. «Sabemos que podemos competir contra cualquiera y en esa estabilidad nos tenemos que mantener.»
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El Friburgo, rival en cuartos
El próximo obstáculo será el Friburgo alemán. Giráldez no se anduvo con rodeos: «Una eliminatoria complicadísima.» Sin embargo, matizó esa advertencia con una declaración que define la mentalidad del equipo. «Los rivales también tienen que estar muy bien para poder eliminarnos.»
El mensaje a la afición
Giráldez cerró con palabras dirigidas a los aficionados que se desplazaron hasta Lyon. «Es precioso ver que el esfuerzo de la gente de venir hasta aquí tiene recompensa. Creo que somos uno todos ahora mismo en el club y eso se traslada al terreno de juego. Ojalá que esto, que es tan bonito, dure mucho.»





