Claudio Giráldez hace autocrítica sobre el estado de Mingueza durante el partido frente al Barça: “Debí haberlo sacado antes”.
Barcelona cortó con la euforia céltica y lo derrotó 2-4 apelando a su jerarquía individual. En la previa del duelo en Balaídos, Óscar Mingueza acusó problemas gástricos, pero el entrenador porriñes decidió incluirlo en el once inicial al considerarlo un pilar defensivo.
El carrilero derecho mostró molestias durante todo el primer tiempo y no pudo hacer pie para frenar las embestidas de Rashford por el costado. El catalán acabó siendo sustituido en el descanso por Javi Rodríguez.
“No estaba bien”
Al concluir el partido, Giráldez admitió que Óscar Mingueza saltó al campo mermado físicamente. El defensa arrastraba molestias gástricas desde el calentamiento, aunque el técnico reconoció su error: “Debí sustituirlo antes, pero no queríamos gastar una ventana antes del descanso”.
El preparador celeste confesó que la sustitución debió llegar en torno al minuto 40, cuando el equipo empezó a desajustarse y Rashford aprovechó los espacios con dureza. La entrada de Javi Rodríguez tras el descanso obligó a Giráldez a alterar el plan inicial.
“La idea era sostener el esquema (3 defensores) diez o quince minutos más, porque el Barça ya no apretaba igual”, explicó el técnico. Sin embargo, el contratiempo de Mingueza forzó un cambio de rumbo. “Nos trastocó todo, pero estas cosas suceden en los partidos”.

Lo apretó, pero no fue suficiente
El Celta salió decidido a no hacer un papel decoroso ante el azulgrana, sino ir a buscar el partido. En una primera mitad con un intercambio de golpes constantes, los célticos aprovecharon la ya reconocida vulnerabilidad del equipo de Flick en defensa y lograron hacer daño.
El plan de Giráldez era claro: inteligencia para atacar y piernas para correr. Borja Iglesias tejió jugadas con criterio y Jutglà y Durán castigaron la espalda del Barça, pero el problema tuvo nombre propio: Marcus Rashford. En su regreso a Balaídos, el inglés desnudó las debilidades de Mingueza y obligó al técnico a corregir sobre la marcha.
Rashford se vistió de Yamal
Cuando parecía que el partido pedía una tregua, Rashford volvió a romper el guion. Castigó la falta de ayudas en el costado derecho y asistió con veneno a Lewandowski antes de que Lamine Yamal sellara el golpe final del primer acto.
En la segunda mitad, el Celta ya no tuvo aire para sostener la intensidad. Aspas y Bryan Zaragoza intentaron agitar el cierre, pero el Barça impuso su pausa y Lewandowski completó el triplete. El parón llega como bálsamo para un Celta que luchó, pero acabó devorado por el talento blaugrana.




