La dirección deportiva celeste baraja desde una nueva cesión hasta la recompra del canterano, pieza angular en el esquema de Claudio Giráldez para la próxima campaña.
El Celta de Vigo ha convertido la continuidad de Fer López en la prioridad absoluta de su planificación para el curso 26/27. El club vigués, inmerso en una ilusionante recta final donde compite en los cuartos de la Europa League y pelea por plazas de Champions en LaLiga, entiende que el internacional sub-21 es el salto de calidad diferencial que necesita el proyecto. Tras su regreso en el mercado invernal, el centrocampista ha disputado 12 encuentros, consolidándose como un recurso vital para un Claudio Giráldez que ya ha solicitado formalmente a la directiva que agote todas las vías para evitar su regreso a Inglaterra.
La operación se presenta de una complejidad máxima debido a la postura del Wolverhampton, entidad que posee los derechos del jugador hasta 2030. El club británico, que realizó una inversión de 23 millones de euros el pasado verano, busca recuperar la mayor parte de ese capital aprovechando la revalorización del futbolista en Balaídos. Aunque los «Wolves» atraviesan una situación deportiva crítica en la Premier League, no están dispuestos a facilitar una salida a bajo coste, lo que obliga al Celta a plantear fórmulas imaginativas que convenzan a los gestores de Molineux.
Fórmulas financieras para convencer al Wolverhampton
Marián Mouriño y su equipo de trabajo exploran diferentes escenarios legales para desbloquear la situación. La opción preferencial sigue siendo negociar un nuevo préstamo remunerado, asumiendo la totalidad de la ficha del jugador. No obstante, en A Sede no descartan proponer una cesión con opción de compra obligatoria supeditada a objetivos deportivos. Para compensar la diferencia respecto a los 23 millones originales, el Celta estaría dispuesto a ofrecer al club inglés un porcentaje elevado de una futura venta, permitiendo a los británicos participar de la plusvalía de un jugador que apenas suma 330 minutos en las islas.
La figura de Jorge Mendes, representante del futbolista, emerge como el factor determinante en esta negociación. La excelente relación del agente luso con ambas directivas podría engrasar un acuerdo que satisfaga el deseo del madrileño de permanecer en casa. El jugador ya demostró su compromiso en enero al rechazar propuestas económicamente superiores de Francia e Italia, aceptando una rebaja salarial para ponerse a las órdenes de Giráldez. Esta presión ambiental y profesional será la baza principal de los vigueses para forzar un entendimiento con el club inglés.
Lee también
Un proyecto europeo cimentado en la identidad
La apuesta por Fer López trasciende lo deportivo; es una declaración de intenciones sobre el modelo de club que busca la presidencia. Tras el impacto inmediato de su gol ante el Estrella Roja de Belgrado, el director deportivo Marco Garcés confirmó que el esfuerzo realizado en invierno había merecido la pena. Ahora, con el equipo asentado en la zona noble de la tabla, el objetivo es dotar a la plantilla de estabilidad para afrontar las exigencias de un calendario que incluirá, casi con total seguridad, competiciones continentales por segundo año consecutivo.
El esfuerzo económico que el Celta está dispuesto a realizar es histórico dentro de sus parámetros habituales. Mantener a un talento de la talla de Fer López permitiría a Giráldez trabajar sobre un bloque sólido, evitando las urgencias de tener que buscar un sustituto de garantías en un mercado inflacionado. Mientras se definen los términos del acuerdo con el Wolverhampton, el canterano sigue centrado en los objetivos inmediatos, sabiendo que su rendimiento en los cuartos de la Europa League ante el Friburgo podría ser el empujón definitivo para que su permanencia en Vigo pase de ser un deseo a una realidad contractual.





