La revalorización de Unai Nuñez en el Valencia alegra las cuentas del Celta

Periodista Deportivo |

Pese a la derrota ante el Madrid, el zaguero tuvo un buen desempeño en su debut con el blanquinegro y fue seguido de cerca en A Sede.

En Vigo se sigue con atención cada paso de Unai Núñez lejos de Balaídos. Su estreno con el Valencia en Mestalla, firme y sin complejos ante el Real Madrid, ha devuelto brillo a un central que venía de un curso discreto en Italia. Un rendimiento que también oxigena al Celta.

Al defensa de Sestao aún le resta año y medio de contrato en Vigo, hasta junio de 2027, y el verano se presenta como la última ventana real para amortizar la inversión. Tras dos campañas irregulares como celeste y un periplo reciente entre Verona y Valencia, en Balaídos confían en revalorizarlo y venderlo.

El blanquinegro ha olido oportunidad y no quiere dejarla escapar. Viejo deseo de Mestalla desde su etapa en el Athletic, Unai Núñez encaja ahora por contexto y necesidad, con el añadido de que el jugador está decidido a volver a España.

Un debut exigente a la altura

Unai Núñez apareció de inicio en una defensa de tres diagramada por Corberán, escorado al perfil derecho y con un duelo exigente desde el primer minuto. Le tocó vigilar a Mbappé, más abierto de lo habitual, y dejó una acción de carácter al robarle el balón dentro del área, ovación incluida de Mestalla.

El guion cambió con la reordenación defensiva de Corberán, que regresó a la línea de cuatro en busca de una reacción que nunca llegó. Núñez fue sustituido y el Madrid sentenció en el añadido, pero el central salió reforzado en sensaciones. Fue, junto a Dimitrievski, el mejor futbolista ché en otra derrota dolorosa.

Un central a la espera de relanzarse

El paso de Unai Núñez por el Celta dejó números tan sólidos como irregulares en sensaciones. Entre las temporadas 2022-23 y 2023-24 disputó 76 partidos oficiales, con un gol y una asistencia, siendo titular habitual durante buena parte del ciclo. Pese a ello, nunca terminó de asentarse como jerarca defensivo y su protagonismo fue perdiendo peso.

En la Serie A, con el Hellas Verona, su impacto fue más discreto. Sumó alrededor de 18 partidos y cerca de 1.500 minutos, sin participación directa en goles. Una etapa gris, de rotación constante, que contrastó con su reciente estreno en Mestalla.