Antonio Hidalgo asegura que el Deportivo conseguirá el ascenso directo

El técnico celebra dos victorias seguidas, orden defensivo y una pegada que devuelve confianza en Riazor

Hay partidos que no solo suman puntos, sino autoestima. Tres frases bastan para describir lo que vivió el Real Club Deportivo de La Coruña en Riazor tras el 3-0 frente a la Cultural Leonesa, un triunfo que devuelve sonrisa, orden y ambición a un proyecto que venía golpeado por la irregularidad. Antonio Hidalgo no solo ganó: convenció, goleó y volvió a sentir a su equipo poderoso en casa.

El partido tuvo dos caras muy diferentes, pero una sensación global que lo cambia todo: el equipo se vuelve a reconocer. En los primeros 25 minutos, el Dépor mordió arriba, robó rápido y encontró oro en la pegada de Zakaria, autor de un doblete y asistente en el 2-0 de Mario Soriano. Fue una puesta en escena con ritmo, presión y verticalidad. Luego llegó una fase de desconexión, desajustes defensivos y un par de ocasiones peligrosas del rival, pero en la segunda parte el Deportivo volvió al plan: más balón, más calma y el control que siempre quiso Hidalgo.

El técnico respira: “El bache está finiquitado”

En sala de prensa, el entrenador blanquiazul sonó convencido y liberado. No vendió humo, pero sí satisfacción. “En esta categoría, sumar de tres es vital”, repetía. Y tenía motivos. El Deportivo llevaba mes y medio sin ganar en casa. Era una racha que pesaba en el vestuario y en la grada. Esa incomodidad, esa duda silenciosa, se deshizo con una tarde redonda.

Hidalgo explicó que el equipo sufrió más de lo normal tras el 2-0, cuando se partió un poco la estructura y faltó criterio con balón. Pero también recordó la importancia de haber corregido tras el descanso. “Tener el control con la pelota nos llevó al tercer gol”, dijo. La segunda parte fue el tipo de fútbol que quiere: campo rival, paciencia y una defensa con menos sobresaltos.

Ese mensaje de solidez es clave. El entrenador sabe que las ligas se ganan cerrando partidos, no solo goleando. Y por eso insiste en pequeños detalles, porque en Primera Federación cada error te puede dejar sin puntos.

Zakaria cambia el guion del ataque

Las victorias limpian, pero los goles desinfectan. Y Zakaria fue la cara del desahogo. Dos tantos, una asistencia y una actuación que huele a delantero confiado. Hidalgo lo elogió sin exagerar, pero con fuerza: “Los delanteros viven del gol y Zaka es muy trabajador, muy profesional”. Su presión alta, su agresividad en el área y su eficacia dieron paz a un partido que podía haberse complicado.

Con él en modo francotirador, el Dépor ganó metros, salió de la cueva y pudo instalarse arriba. Su sociedad con Mario Soriano es uno de los hallazgos de este tramo de temporada.

También hubo sustos. Gragera tuvo que salir tras un golpe en el tobillo y Yeremay volvió a sentir molestias en la misma zona que arrastra desde hace semanas. Hidalgo optó por no arriesgar y tiró de gestión: partido encarrilado, plantilla larga, cabeza fría.

Ascenso directo, puntos y mensaje para el vestuario

El triunfo deja al Deportivo en ascenso directo a la espera del resto de la jornada. Pero Hidalgo bajó el ruido: “Lo importante es ganar e ir sumando puntos”. A estas alturas, 23 puntos es una cifra que firma cualquier candidato. El equipo ya no es vulnerable, ya no sufre en cada llegada y ya no parece frágil mentalmente.

“La solidez ha vuelto”, repitió el entrenador. Esa frase no sonó a ilusión, sonó a diagnóstico. Presionar mejor, cerrar pasillos interiores, saber cuándo hundirse y cuándo adelantar líneas. Son detalles que parecían perdidos semanas atrás y que hoy vuelven a tener vida.

Periodista deportivo con más de 15 años de experiencia en redacción, cobertura y análisis para medios como Olé, 30 Noticias y El Portal Deportivo; especializado en comunicación digital, con amplia trayectoria en coberturas de fútbol y habilidades en entrevistas, estrategia y táctica futbolística, hoy en GOL digital.