Deportivo de La Coruña se desploma ante la Real Sociedad B en Riazor con una derrota dura que deja señales muy preocupantes

Periodista Deportiva |

El Dépor cae con estrépito en casa ante una Real Sociedad B eficaz que castiga cada error local sin piedad

El conjunto coruñés perdió 0 3 ante la Real Sociedad B en Riazor en una noche difícil de digerir. El filial donostiarra, sin puntos lejos de casa hasta ahora, fue letal ante un rival blando. El impacto es severo porque el Dépor cayó sin respuesta en su propio escenario.

El partido expuso una fragilidad inesperada. Dominio sin colmillo, errores individuales y desconexión colectiva. Todo eso, junto, explica un resultado que escuece. El contexto agrava la lectura. Riazor venía siendo un refugio fiable y esta vez fue escenario de una derrota sonrojante.

Un primer tiempo dominado por el Dépor que acaba torcido tras perdonar y regalar una transición decisiva

El Deportivo salió con una actitud agresiva y dominó la primera media hora. Yeremay tuvo un mano a mano a puerta vacía que no supo convertir. Fue la imagen que marcó la noche. El equipo de Hidalgo manejó el balón con Patiño y José Ángel en la base y Stoichkov como referencia. La Real Sociedad B apenas inquietaba, sostenida por un Fraga decisivo bajo palos.

Cuando el partido parecía controlado, llegó el golpe. Una mala entrega de Patiño activó una contra vertiginosa. Carrera no perdonó en el mano a mano y puso el 0 1. El gol descompuso al Dépor. Perdió ritmo, claridad y seguridad. El descanso llegó sin reacción y con un silencio incómodo en la grada.

La segunda parte confirma el colapso con cambios fallidos y un Dépor sin respuesta anímica ni futbolística

Tras el descanso, el guion se repitió. Dominio estéril del Dépor y un muro visitante bien plantado. Stoichkov rozó el empate de cabeza, pero sin continuidad. Hidalgo movió el banquillo pronto. La entrada de Zaka no cambió el escenario. El portero Fraga siguió imponiendo autoridad.

El punto de quiebre llegó con los siguientes cambios. Luismi y Mula entraron y, a los tres minutos, llegó el segundo gol. Balda disparó desde fuera y superó a Germán con un efecto extraño. Ahí se acabó el partido. Con el Dépor tocado, Gorosabel firmó el tercero a diez minutos del final. No hubo reacción, ni orgullo, ni respuesta.

La Real Sociedad B solo tuvo que ser ordenada y eficaz. El Deportivo quedó retratado por su falta de desborde y contundencia. Una derrota que duele por el marcador y por la forma.