El Dépor buscará acercarse a la cima en Riazor cuando se enfrente a un elenco nazarí diezmado y que acumula dos derrotas consecutivas.
Exigencia e ilusión máxima en A Coruña. El Dépor recibirá al Granada en la jornada 29 con la mente puesta en escalar posiciones y entrar en el top 3 de la clasificación. Hidalgo asume la presión y encara al duelo sin su estrella, Yeremay, que aún continúa lesionado.
El técnico blanquiazul percibe a su equipo en un momento de plena confianza, con el vestuario enchufado y el equipo funcionando como un bloque sólido. Considera que esa mezcla de ilusión y convencimiento será determinante en el tramo decisivo del campeonato. Aun así, advierte que el choque exigirá máxima concentración ante un rival que no concede respiros.
En el capítulo de novedades, el catalán celebró la vuelta de Stoichkov, reforzado además por el gol que firmó en la última jornada. El delantero aporta pegada y un punto extra de seguridad al ataque, que no contará, nuevamente, con la presencia de Yeremay. Para Hidalgo, el encuentro ante Granada será “intenso”.
Hidalgo pide “calma” con Yeremay
El 10 herculino es el eje de cada conferencia de prensa previa a un partido. El canario sufre una pubalgia y estará de baja sin una fecha definida para su regreso. En el último encuentro ante el Sanse, esas dolencias aumentaron y se trasladaron también hacia el aductor, lo que llevó al cuerpo técnico a parar.
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Con respecto a su vuelta en el tramo final del torneo, Hidalgo intentó poner paños fríos: “Son lesiones con las que hay que tener calma, estar encima. Está haciendo un gran esfuerzo y haciendo todo lo posible”.
Un rival desarticulado
El Dépor tendrá enfrente a un equipo que llega con varias ausencias y con la urgencia de salir del todo de la zona peligrosa. Las bajas para Pacheta son fundamentalmente en la sala de máquinas. Tres centrocampistas de referencia, Alemañ, Alcaraz y Sergio Ruiz, están entre bajas y dudas.
En cuanto a la estadística del Granada en Riazor no es para nada pesimista: en 26 encuentros disputados en la casa herculina, los nazaríes ganaron seis veces, empataron en doce ocasiones y acumulan ocho derrotas.





