La alcaldesa Rey y el presidente del Deportivo Escotet se reunieron para explorar una salida negociada: reforma de Riazor por 15 millones sin Mundial y prórroga de la concesión hasta los 50 años como alternativa
El sueño mundialista de A Coruña está al borde del colapso. La ciudad ha superado todos los cortes del proceso hasta la fecha, pero el proyecto se tambalea por la falta de financiación, la ausencia de acuerdos y los plazos que se echan encima. Ayer se abrió una vía de diálogo esperada a través de una reunión entre la alcaldesa Inés Rey y el presidente del Deportivo, Juan Carlos Escotet. Sin embargo, las noticias no son positivas. Sobre la mesa está la bandera blanca.
La posición del Ayuntamiento es clara: sin la colaboración del club no es posible afrontar el plan previsto para 2030. Todos los intentos de encontrar apoyos han sido baldíos. Por ello, se plantea la opción de una renuncia inmediata.
El Deportivo no quiere ser el malo de la película
El club no quiere aparecer como el responsable de que el Mundial no llegue a A Coruña. Sin embargo, considera que el proyecto ha estado mal planteado desde el principio y que hoy es inviable. Su postura no ha cambiado: quiere un proyecto cerrado encima de la mesa con todos los detalles de financiación y logística antes de tomar ninguna decisión. Nada de eso parece posible ya en el escenario del 2030.
La alternativa: reforma de Riazor por 15 millones y concesión hasta los 50 años
En consecuencia, se trabaja en una salida negociada. La idea pasa por una reforma de Riazor asumible para el club y las instituciones, con la Xunta y la Diputación también implicadas, que se situaría en torno a los 15 millones de euros. Muy lejos de los cerca de 100 millones que habría costado la reforma para ser sede del Mundial. Además, se generarían nuevos espacios de explotación en el recinto deportivo.
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Sin Mundial, pero con obras asumibles por todos. A cambio, se abriría la puerta a prorrogar los 25 años de concesión del estadio al Deportivo hasta al menos el medio siglo. A partir de ahí, ambas partes colaborarían para convertir Riazor en algo más que un estadio de fútbol, abriendo sus puertas a todo tipo de eventos.
La visita de la FIFA, el 18, como fecha límite
Todo esto ocurre antes de la visita de una delegación de la FIFA a A Coruña el próximo día 18 para tratar cuestiones técnicas sobre infraestructuras, transportes y aspectos jurídicos. Sin embargo, es posible que el Ayuntamiento oficialice la renuncia al proyecto antes de esa fecha.





