Alan Pace se centra en el business

Periodista Deportivo |

Alan Pace busca dar vuelta las negativas cifras que deja el Grupo Rastar. ¿Será el renacer del Espanyol?

La primera Junta de Accionistas con Alan Pace al mando dejó un mensaje claro: el nuevo Espanyol quiere dejar atrás los números rojos. VSP, el fondo que controla el club, marcó como punto de partida no perder dinero y, a partir de ahí, empezar a generar músculo financiero.

Sobre el papel, las cuentas lucen ordenadas. La deuda financiera apenas roza los siete millones, y el último ejercicio arrojó un beneficio de 2,3 millones tras cuatro campañas seguidas en caída libre. Sin embargo, el paisaje económico es más frágil de lo que aparenta.

Las peores cifras en la élite

En el balance de la temporada 2024-25, el club ingresó 68,5 millones, con la televisión como pulmón principal: 44 millones. El resto se repartió entre publicidad, abonos, hospitality y merchandising.

El dato inquietante es que se trata de la cifra más baja del Espanyol en Primera. En la llegada de Chen Yansheng y el Rastar Group ya se alcanzaron los 68 millones, y aquello fue hace ocho años.

El mayor pico económico del Espanyol bajo el mando de Rastar llegó en 2019-20, con 98 millones de ingresos, un récord que coincidió de forma paradójica con el descenso a Segunda y que se explicó más por el espejismo de la Europa League que por un proyecto sólido.

En estos ocho años la inflación subió casi un 25% según cifras oficiales. El Espanyol no solo no creció: retrocedió bruscamente. Mientras el fútbol subía niveles, en Cornella se quedaron en la línea de salida.

El salvavidas Joan García

La venta de Joan García al Barça por los 26,4 millones de su cláusula fue más un salvavidas que un salto hacia adelante. El portero se marchó para maquillar una gestión irregular.

Prevén un escenario optimista

Según se desprendió de la Junta de Accionistas, el consejo Antonio Dávila, proyectó para el curso 2025-26 una facturación que rondará los 78-80 millones, mientras asume unas pérdidas operativas cercanas a los 13 millones.

Este lastre obliga a mirar más allá del impacto televisivo y de las ventas puntuales. El verdadero desafío para VSP pasa por abrir nuevas vetas de negocio y construir un club menos vulnerable a los vaivenes del mercado.