Carlos Romero regresa a Mestalla convertido en el mejor lateral izquierdo de LaLiga

Periodista Deportivo |

De descartado en la cantera del Valencia CF a pieza clave del RCD Espanyol en la élite del fútbol español

La visita de Carlos Romero a Mestalla este sábado no es un partido más. A sus 24 años, el lateral izquierdo de Torrent llega al estadio donde se formó con una versión muy distinta de sí mismo: maduro, determinante y convertido en uno de los defensas más productivos del campeonato. Lo hará defendiendo la camiseta del RCD Espanyol, tras una evolución que empezó, paradójicamente, con un no del Valencia CF.

En edad cadete, el club valencianista le comunicó que no entraba en sus planes. Aquel momento supuso un punto de inflexión. “Fue un golpe de realidad”, reconoció el propio futbolista en una entrevista, en la que explicó que aquel rechazo le obligó a conocer un fútbol distinto, menos protegido y más exigente. Un aprendizaje temprano que acabaría marcando su carácter competitivo.

Un recorrido a contracorriente que explica su presente

Tras su salida del Valencia, Carlos Romero pasó por el San José y el Torre Levante antes de encontrar una oportunidad real. En ese camino, incluso llegó a probarse en División de Honor y fue internacional con la selección valenciana sub-18, señales de un talento que seguía ahí pese al revés inicial. El Villarreal CF supo detectarlo y apostó por él, incorporándolo a su estructura juvenil como una inversión de futuro.

Ese tramo no fue sencillo, pero sí decisivo. Arropado por su familia y su entorno, Romero entendió que aquel aparente paso atrás podía convertirse en un impulso mayor. “Me decían que era retroceder para avanzar dos veces”, recordó. La respuesta fue trabajo, constancia y ambición, tres factores que hoy explican su rendimiento.

El tiempo ha terminado dándole la razón. En su segunda temporada con continuidad en la élite, el lateral se ha consolidado como una de las grandes revelaciones del curso. Con cuatro goles en LaLiga, es el defensa más goleador del campeonato y sus números en profundidad, duelos y presencia ofensiva le sitúan entre los más completos de su posición.

En el Espanyol, donde actúa cedido, se siente valorado y disfruta del juego. Mientras tanto, el Villarreal, que le renovó hasta 2029 y le fijó una cláusula de 45 millones, le considera una pieza de presente y futuro. Su progresión no ha pasado desapercibida: varios clubes de primer nivel, dentro y fuera de España, siguen de cerca a un futbolista que vuelve a sus orígenes muy cambiado, con la certeza de haber llegado donde muchos dudaron que pudiera hacerlo.