El dispositivo de seguridad se pone en marcha tras la primera reunión clave con Mossos d’Esquadra ante un partido declarado de alto riesgo
El RCDE Stadium se prepara para vivir uno de los derbis más tensos de los últimos años. La vuelta de Joan Garcia al templo blanquiazul ha encendido todas las alarmas en el RCD Espanyol, que ya ha mantenido la primera reunión de seguridad con los Mossos d’Esquadra. Con el estadio apercibido de cierre, el club busca blindar puntos críticos como la Grada Canito para evitar cualquier lanzamiento de objetos en un encuentro declarado de alto riesgo que marcará el futuro inmediato de la entidad perica.
Este miércoles se celebró la primera reunión formal entre el RCD Espanyol y los Mossos d’Esquadra. El objetivo fue anticipar escenarios y empezar a diseñar un operativo especial. La vuelta del ex guardameta perico es el principal foco de preocupación. El partido ya ha sido catalogado como de alto riesgo. Y el club quiere llegar preparado a todos los niveles.
El regreso de Joan García condiciona todo el operativo y sitúa a la afición en el centro del control preventivo
El retorno de Joan García al templo blanquiazul no es un detalle menor. En el club son conscientes de lo que puede generar en la grada. No solo por lo deportivo. También por la carga emocional acumulada. Por eso, el dispositivo se ha planteado desde una lógica preventiva y no reactiva.
La reunión definitiva se celebrará el día 29. Ahí quedará cerrado el plan completo. La intención es clara: garantizar un ambiente intenso, pero sin incidentes. Desde LaGrada se apunta a que el club trabaja para que el derbi se viva con pasión, no con sanciones. El equilibrio es delicado y cualquier error puede salir caro.
Uno de los puntos más sensibles será la Grada Canito. Es la zona de animación del RCD Espanyol y donde los Mossos d’Esquadra pondrán el foco principal. Se prevén controles exhaustivos de acceso y vigilancia constante durante el encuentro. El objetivo es evitar comportamientos que puedan derivar en sanciones graves.

El RCDE Stadium está apercibido y el club quiere evitar sanciones que condicionen el futuro inmediato
El RCDE Stadium se encuentra actualmente apercibido de cierre. Ese dato pesa mucho en la planificación. El RCD Espanyol quiere evitar a toda costa el lanzamiento de objetos u otros incidentes que puedan derivar en castigos deportivos. El margen de tolerancia es mínimo. Y el club lo sabe.
Por ese motivo, la vigilancia no se limitará a los fondos. En el resto del estadio también habrá controles reforzados. La seguridad privada trabajará de forma coordinada con los Mossos d’Esquadra. Todo está pensado para anticipar y neutralizar posibles focos de conflicto. La prioridad es que el derbi se recuerde por lo que pase en el césped.
Desde el club se insiste en un mensaje claro. Apoyo total al equipo. Presión máxima desde la grada. Pero siempre dentro de los límites. El RCD Espanyol necesita a su afición empujando, no comprometiendo al club. En un derbi tan caldeado, la responsabilidad colectiva será tan importante como el resultado.





