Los pericos posan sus ojos en el futbolista argentino que milita en Arabia Saudí y viene de explotar en la MLS.
Con un gran presente en LaLiga y el sueño vívido de coronarlo con una clasificación europea, el Espanyol ya trabaja a futuro y navega con paciencia en el mercado en busca de oportunidades. En ese sentido, la dirección deportiva encuentra una perla argentina en una liga exótica.
Ramiro Enrique, atacante de 24 años, es uno de los nombres seguidos de cerca por la administración de Alan Pace. El bonaerense se desempeña actualmente en el Al-Kholoob Club de la Pro Saudí League, al que llegó tras un gran paso con Orlando City en el fútbol estadounidense.
El valor de mercado del futbolista es de unos 3,5 millones, aunque los árabes podrían intentar negociarlo al alza (4-5M). En Cornellà empiezan a sondear un proyecto interesante para reforzar la estructura de Manolo González.
Qué puede aportar Ramiro Enrique
Ramiro Enrique construyó su carrera lejos del foco europeo, pero siempre cerca del gol. Formado en Banfield (Provincia de Buenos Aires), donde disputó 73 partidos y marcó 12 tantos en Primera División, dio el salto a la MLS en 2023 para convertirse en una pieza relevante en Orlando City.
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En Florida acumuló más de 70 encuentros oficiales, con 16 goles y 5 asistencias, cifras que explican su impacto y su progresión constante. En Arabia lleva números demoledores: 9 goles en 15 partidos.
Delantero móvil, intenso y con olfato, no responde al molde clásico de ‘9’ estático. Vive del desmarque, del primer paso y de la agresividad en el área, cualidades que le han valido comparaciones en Argentina con atacantes dinámicos como Julián Álvarez o Lautaro Martínez.
Genes de un campeón del mundo
Ramiro lleva el fútbol en el apellido. Es hijo de Héctor “el Negro” Enrique, campeón del mundo junto a Maradona con Argentina en México 1986, protagonista silencioso de una generación irrepetible y con nombre propio en la historia albiceleste. También fue futbolista en River Plate y Lanús.
Su familia respira fútbol. Su tío Carlos, conocido como “El Loco”, jugó en clubes grandes como Independiente y River. También pasó por Banfield, al igual que su sobrino. En tanto, el hermano de Ramiro se desempeña en el fútbol del ascenso argentino.





