Recuperándose tras sufrir un infarto, Fran Garagarza y su familia envían una carta de agradecimiento al pueblo periquito: “Estoy reconfortado por las muestras de cariño”.
En plena ebullición por la sorprendente campaña, el Espanyol recibía una noticia extrafutbolística que lo sacudió: el infarto de Fran Garagarza. El director deportivo ingresó en la UCI de un hospital catalán donde permanece estable, tras sobrepasar una situación crítica.
En ese contexto, el de Mutriku envió una carta de agradecimiento por el apoyo brindado a él y su familia en un momento complicado. “Mi familia y yo estamos abrumados por las innumerables muestras de cariño recibidas en los últimos días”, comenzó la misiva.
El agradecimiento al nuevo propietario
El director deportivo quiso reconocer el respaldo de todos los estamentos del club, desde la propiedad hasta los empleados de La21, pasando por el cuerpo técnico, los jugadores y, sobre todo, una afición que nunca ha dejado de creer.
El dirigente vasco también se detuvo en el detalle que marcó el último partido: la pancarta de ánimo desplegada desde la grada de animación. Un gesto sincero hacia él y hacia Carlos Mira, fotógrafo del club, que atraviesa un momento complicado.
“Nos emocionó ver vuestro cariño”, admitió Garagarza, visiblemente conmovido por un club que demuestra unidad dentro y fuera del campo.

Pendiente del equipo
Aunque atraviesa un paréntesis obligado en su día a día, Garagarza no se ha desconectado del pulso del Espanyol. El director deportivo se mantiene al tanto de cada movimiento y transmite calma y confianza en el grupo que lidera.
“Me siento arropado por el cariño recibido y tranquilo por el trabajo que sigue realizando mi equipo”, señaló, dejando entrever que su compromiso con el club va mucho más allá de su presencia física.
El fútbol español lo arropa
En su mensaje, Garagarza quiso extender el reconocimiento más allá de los muros del Espanyol. El director deportivo agradeció el respaldo recibido desde todos los rincones del fútbol, desde instituciones y clubes hasta entrenadores, jugadores y compañeros de profesión. Un gesto que refleja la estima que despierta su figura y la huella que ha dejado en el panorama deportivo.




